No olvidemos lo que es perder

Este verano en el mercado de fichajes, Tigres movió muy bien sus piezas, siendo inteligente al vender jugadores que no eran parte de la plantilla, buscando jugadores de la talla de Gignac a coste cero pagando sólo el sueldo, y fichando una promesa mexicana como Damm, pero todo eso no es garantía de nada.

Afortunadamente para el cuerpo técnico, directiva, jugadores y aficionados los resultados se están dando, y se están dando jugando al fútbol con una idea renovada, una idea que muchos llaman “jugar al toque”. Un concepto un tanto errado, pero es como pueden explicar lo que ven en la cancha. Y bueno, los goles entran, durante las primeras jornadas el balón se ponía muy caprichoso y la suerte no estaba de nuestro lado, y ahora sí lo está.

En un torneo como el mexicano, donde los playoff son la parte realmente importante para ser campeón, tienes que buscar cerrar de gran manera el torneo. Y no se trata de menospreciar los primeros partidos, porque el boleto lo venden igual y el primer y último partido valen tres puntos.

Tener cinco victorias consecutivas es algo esplendoroso, y lo que se busca durante la pretemporada es tener 17 victorias seguidas, más seis victorias también en liguilla, pero todo esto lo piensan también otros 17 equipos aparte de ti.

A veces por ser un club económicamente poderoso, por ser una afición que mete 15 mil a la cancha de San Luis o por cantar mucho durante los partidos, se nos olvida cómo es de hermoso el fútbol cuando hace que todo lo que pensábamos sobre nuestro equipo se caiga, y no logramos concebir porqué si compramos abonos, y trajimos a Gignac y somos incomparables y todo eso, no se gana. Ahora todos nos olvidamos de la derrota, pero no tarda en volver, ojalá falte mucho, pero va a llegar.

Yo he notado mucho que por ser los clubes más mediáticos, Real Madrid es de los favoritos de la gente en todo el mundo, nunca falta leer en las biografías de twitter cosas como “Tigre de corazón, 100% madridista” o “Soy Azulgrana y Tigre de Corazón”, y también de otros equipos de otros deportes, y es bastante marcado que siempre eligen a los que ganan, porque triunfos son amores, y los campeonatos muchas veces nos ciegan del verdadero desarrollo del juego. Yo no conozco ni me interesa conocer a fútbol americano o béisbol, pero supongo que en esos deportes también, pese a no ganar, hay equipos que trabajan bastante bien, pero como no levantan una Copa o lo que sea que les den, no forman parte de ninguna biografía de twitter. Y queriendo llevar esos resultados a su verdadero equipo del que son hinchas, la presión y exigencia aumenta muchísimo sobre Tigres.

Sí, Tigres es un equipo al que hay que exigirle porque tiene un proyecto cimentado, porque tiene buenos jugadores, porque desarrolla un juego posicional que da muchísimas ventajas. Y, bueno, para mí este club dirigido por Ferretti junto al Quilmes de Facundo Sava, desarrollan el mejor fútbol del continente americano. Y si el fútbol fuera justo y Terry no hubiera fallado el penal en la final de la Champions en el 2008, podríamos estar diciendo que sí, que Tigres va a levantar la copa, pero afortunadamente no es así.

Yo veo a jugadores convencidos, veo futbolistas que trabajan, quizá por ahí Guerrón salió con detalles sobre sus minutos de juego pero tal parece que se arregló, yo observo a un equipo que propone su fútbol en lugar de caer en el juego del rival, veo a un entrenador capaz y sin duda todo esto hace que te alejes de perder, no te asegura ganar. Tiene que quedar bastante claro que la derrota está ahí, y que cuando perdamos no vamos a ser los peores, ni Pizarro volverá a ser el culpable de todo como hace unas temporadas, Ferretti no va a ser un imbécil y tampoco vamos a pensar en llevar camisetas negras al estadio, así como ahora no somos los mejores, ni tenemos nada y se puede mejorar muchísimo. El fútbol es así.

Estoy seguro que hace a algunos años muchos nos enamoramos viendo fútbol rosarino, con Guzmán al arco, Vergini en la defensa, Scocco en el ataque y dirigidos por Martino. Ese Newells fue un equipo que jugaba bien, que jugó igual durante 19 fechas y que, como rara vez se da, se hizo justicia dándole una Copa, pero durante la temporada a Martino le preguntaban si Newells iba a ser campeón, y él respondió:

“La impaciencia del periodista respecto a que el protagonista diga este tipo de frases contundentes –vamos a pelear por el campeonato-, está dada en el significado que puede tener a futuro. El uso que se le da a esta frase. No es tan importante que un entrenador lo diga. ¿Qué pasa si el entrenador no lo dice? ¿Qué pueden pensar ustedes –periodistas-? ¿Qué allá adentro nosotros no tenemos la idea de ganar el campeonato? O ¿si lo digo tenemos más ganas de ganar el campeonato? En realidad lo que se busca es una frase para hacer un quilombo de esos de novela. Y bueno, está bien. Como ustedes quieren eso, está bien”

Las ganas de ganar existen, la motivación abunda, los recursos son buenos y nobles, pero sigue siendo fútbol, y sigues teniendo una posibilidad más grande de perder que de ganar.

Entendamos el éxito sólo como ganar, y entendamos que el éxito no es sinónimo de un gran trabajo, y que la falta de éxito no es sinónimo de un mal trabajo. Ganar, perder, empatar ¿qué más da? El fútbol es un deporte bellísimo, que yo no me canso de verlo, y depender sólo de lo que digan los goles hace que lo disfrutes mucho menos.

Tenemos que seguir sabiendo siempre lo que es perder para dos cosas: la primera es para que la satisfacción de ganar sea aún más, porque decir “le volví a meter 3 al rival” causa problemas que son difíciles de hacerle entender a los jugadores que siguen siendo propensos a la derrota, y la segunda cosa es que tienes que seguir sabiendo lo que es perder para cuando llegue el dolor en el gozo del rival, sepas cómo levantarte.

TWITTER: @edutorresr