El fútbol dura 90 minutos….

“Durante 45 minutos los tuvimos comiendo de nuestra mano…”

“Si no fuera por la expulsión de Efraín la cosa sería muy diferente”.

Estas como otras frases retumbaron en medio Monterrey. Parecía que la evaluación del encuentro se dividía en un antes y un después.  Quizá puede ser cierto, pero la realidad es lo que dicta el marcador. 3-1 al final del minuto 90 y nada más.

En la historia no habrá una acotación que diga “Este clásico lo ganó Tigres por los errores de Rayados”. ¿O lo hay en aquellas semifinales? ¿Aquél rebane de Jiménez?

Del 1 al 41 la historia pintaba gris para los felinos. En la cancha los argumentos auriazules no pesaban tanto como los rayados y por momentos el peligro se sentía más en el arco de Nahuel que en el Jonathan.

Solo un chispazo como el de Funes Mori podía sentenciar lo que en ese momento se especulaba. Era mejor Monterrey.

Lo que pasó después está por demás decirlo : Expulsión – Planteamiento Defensivo visitante – Planteamiento Ofensivo local – Gol – Gol – Gol ¿Simple no?

¿Fue mejor Tigres? En el duelo global si. ¿Bajo la guardia Rayados? También

La diferencia a aquellas épocas de Vucetich en el banco rival es que un 0-1 en contra era lapidario. Parecía misión imposible aunque resultara solo un tanto la diferencia.

Ahora la situación es diferente. Uno baja la bandera blanca, el otro apuesta a ganar.

Lejos de un análisis trillado donde muchos salgan a decir que TIGRES es PAPÁ la realidad es que mientras un equipo se comienza a acostumbrar a ir por todo, sin importar si son 11,10 o 9, el otro apuesta a formas poco ortodoxas.

Tigres necesita de 10 puntos para volver a amarrar un pase a la liguilla (En teoría ) y 15 puntos para pelear por el liderato de la Liga. Complicado no es.

Y tu ¿Para que crees que esté Tigres en lo que resta del Apertura 2015?