América 0-1 Tigres UANL : Listos para el Clásico

En un partido de circunstancias extrañas, donde desde el principio se notaba que no iba a terminar con 22 elementos en la cancha, Tigres ligó su cuarta victoria en liga y se afianzó en el quinto lugar general con 13 puntos.

Cuando el partido estuvo con 11 jugadores por cada equipo, Tigres ya era superior; pisaba constantemente terreno americanista, y no sólo estaba en esa zona por casualidad, sino que llegaba hasta el terreno rival por medio de posesión y buenas posiciones de los jugadores, una buena cantidad de líneas de pase que facilitaban los servicios de los volantes centrales para lograr mover la pelota hasta los costados.

El gol llegó vía penal, y este se dio en un tiro de esquina donde sujetan a Damm en el área, y antes de esto, hubo también en tiro de esquina un buen remate de Rivas que terminó en las manos de Muñoz, y digo esto para remarcar la buena calidad de centros que suele poner Sobis a balón parado, un recurso importante.

Una vez con las dos expulsiones antes del primer tiempo, se comentaba que Tigres tenía que ir al frente a buscar ampliar la ventaja, y sí. Era lo que todos pensábamos y queríamos, pero había que tomar en cuenta que echaron a un volante (creativo, no mixto) y a un delantero. Era suficiente razón para que existiera mucho más peligro de que cayera el empate de América.

¿Por qué era más probable que cayese el primero de América? Con las rojas recibidas, Ambríz lo tenía claro: había que hacer tres líneas, una de cinco con tres marcadores y dos abiertos que taparan las bandas y evitaran los centros, y enfrente de esos cinco, era obvio que habría una línea de volantes para intentar cortar las líneas de pase que se crearán. Iba a ser un aparato defensivo bastante compacto y que iba a cerrar muy bien las bandas. Pese a la calidad individual de Sobis o Gignac, poner centros al corazón del área representaba casi una pérdida segura por la aglomeración de rivales.

Había que atacar como lo hizo Tigres mientras el juego estuvo 9 vs 11; tener al portero en su lugar, dos marcadores sobre Peralta –principio básico de defensa: tener siempre un defensa más respecto al número de delanteros del rival-, y siete atacando. Pero, tener a esos siete jugadores no significaba volverse locos y comenzar a centrar o tirar. No había que hacerlo si no había real claridad, porque iba a representar pérdidas, y las pérdidas son metros que tienes que correr contra tu portería, lo que causaría una fatiga que iba a evitar defender bien el resto del partido y también evitaría atacar con posición.

Vino Arroyo y la expulsión de nuestro wing derecho, entonces había que tirar a un delantero en la zona del ala, y se decidió por Gignac para que trabajara la zona, tuviera buena recepción y aguantara las labores de sacrificio, pero como no es su posición natural, hubo que trabajar a Pizarro cerrando esa banda con Arroyo, mientras que Torres se quedó como eje del equipo. América optó por el balón largo y correr con Arroyo y Quintero, recursos válidos teniendo un jugador menos que el rival, y Tigres entendió el partido y evitó los pelotazos que le regalaran la posesión del elemento a Ambríz; pese a las circunstancias, los de Ferretti siguieron con su juego de posición con la ambición de incrementar la ventaja, pero hay que decir que Muñoz salió en una gran tarde, igual que en el partido frente a Argentina a inicios de semana, donde un error en la salida manchó su espectacular actuación.

Hay reclamos del aficionado respecto al corto marcador pese a la ventaja de dos hombres, y después de sólo uno, pero superioridad numérica a fin de cuentas. Creo que Tigres tuvo las oportunidades con el remate de cabeza de Rivas, la ocasión donde Gignac quiere picar el balón pero le pega al suelo, donde Torres decide mal entre potencia y colocación y Muñoz tapa bien, Sobis pone una en el poste y a Gignac le anulan un gol que era válido. Son cinco oportunidades que existieron y que simplemente se decidió mal o el arquero atajó bien, en total hubo 16 tiros de Tigres de los cuales seis fueron a puerta, y nueve de América con dos de estos llevando dirección al arco. Tigres tuvo una posesión del 67%, hubo un 91% de efectividad en el pase, y la defensa tuvo un 89% de precisión. Aun sabiendo las circunstancias en que se dio esto, me parece que Tigres dio un juego correcto, no regaló nada ni dejó de intentar, y hay que decir que América se planteó bien aún con dos hombres, intentó mediante la calidad de Arroyo y Quintero y no lo logró, así es el fútbol. Tigres ganó, cortó la racha de América, Gignac anotó su primer tanto de visita y ya esperamos a los del 1-1 frente a Cruz Azul.