Tigres, un equipo lleno de jugadores valientes

La construcción de un modelo de juego surge a partir de lo que un director técnico, así como su equipo de trabajo, tengan ideado para llevar a cabo en un determinado equipo de fútbol, e incluso emplear el mismo modelo para las categorías inferiores, y que esto sea un apoyo enorme al momento de que alguien de la 17 o la 20, tenga que ir al primer equipo y ponerse a las órdenes de un entrenador de Primera conociendo ya su modelo de juego.

Existen muchísimos tipos de modelo de juego –repito mucho el concepto para que quede muy claro de qué voy a escribir hoy- y todos funcionan, así como un director técnico puede mecanizar a todo un equipo, también está el que especula y no tiene orden entre líneas, es un equipo largo, sobreviven a partir de individualidades en vez de juego colectivo, existe el que siente que es primero orden y luego ataque, otros creen que es primero ataque y luego orden, y todo esto diciéndolo a rasgos bastante generales, porque se profundiza mucho en cada modelo, y cada uno de estos es una forma legítima de ganar, pero unos presentan un mejor uso de la belleza de los recursos que otras opciones.

Muchas veces oímos comentarios, o incluso los hacemos, sobre los esquemas de juego. Decir que jugar un 433, un 442, 532 o todas las combinaciones posibles. No se trata de creer que si el rival usa 5122 y yo un 433 le voy a ganar, para nada. Los modelos de juego son una idea, un convencimiento que surge a partir del estudio y análisis de tus recursos, es decir: Tigres no podría jugar como lo hace si no tuviera un arquero como Nahuel o un mediocentro como Guido Pizarro, muchas veces los entrenadores quieren implantar ideas que no se acoplan a las características de los futbolistas, y terminan pagándolo caro.

Muchas veces el aficionado que comienza a hablar de jugar con un solo contención, atacar más por fuera, tirar desde media distancia, pedir ser ofensivo y dejar de ser ratonero, hace que se comience a envenenar las opiniones, sobre todo cuando estas las hacen gente que con bastantes followers en twitter o cosas por el estilo, pero es difícil decirles que el fútbol no es sólo atacar y defender, ni un equipo se para ofensivamente o defensivamente; sí, es verdad que existen estilos que no mucha gente soporta. El italiano, por ejemplo. Decía Cappa que el calcio lo engordaba, porque se aburría tanto que tenía que ir a la cocina por algo de comer durante los partidos para entretenerse en devorando alguna botana.

Fútbol, es una palabra lindísima y llena de cosas espectaculares, y entre esas cosas está que todos podemos opinar, con diferentes puntos de vista y diferentes maneras de ver las cosas. Hay muchos estilos de juego, hubo una época donde todos querían a Matosas en sus equipos, porque tenía una idea ofensiva, hubo una temporada también hace poco donde todos querían a Vuoso en sus equipos, porque es un futbolista de mucha garra. De pronto Sampaoli tiene un buen mundial con Chile, y todos lo quieren para sus equipos también. Marcelo Bielsa dice que hay que tragar veneno y aguantar las injusticias, y se convierte automáticamente en una búsqueda constante en YouTube con cosas como “Marcelo Bielsa motivación” y lo hace el candidato ideal para todos sin conocer realmente su fútbol, sólo saben que trabaja mucho.

Y bueno, así como todos podemos opinar, hay muchos que se van por las opiniones o decisiones populares; correr al técnico que no gana, traer al que acaba de ser campeón, contratar al goleador del torneo y creerse el Real Madrid y que los mejores siempre van a querer venir a tu equipo. Muchas de las opiniones así, se toman a partir del resultado. Se da por seguro antes que “Los mendigos Tigres van a volver a ganar por culpa del Tuca ratonero, que no le da oportunidades a Guerrón y que amarra al equipo. AH, y se me olvidaba, no sabe jugar finales” y existen dos posibilidades, bastante claras y obvias: puede pasar o no. Si pasa, “¿Ya ven? Les dije, hay que correr a Tuca #TigresDeNegro” y si no pasa, si el equipo gana -porque es lo único que le importa al aficionado- no pasa nada, guardamos el tweet, guardamos la foto, guardamos los memes y esperamos a que pierda.

Oportunistas, tal vez. Y claro, mentes demasiado crecidas sobre lo que es, lo que puede ser y lo que debería ser Tigres en nuestro mundo perfecto. Dar por hecho que al Metapán hay que meterle 10, decir que si no le ganas a Chivas es un fracaso, y todas esas cosas como si el rival no jugara o no valiera dentro de la cancha, como si sólo existieran 11 de Tigres, sin defensas rivales, ni portero ni otros 11 tipos con ganas de ganar. Y por supuesto, no olvidemos al entrenador-dictador mata ilusiones de jóvenes como Espericueta, y añado también mercenario por darle oportunidad a extranjeros y naturalizados.

Y se preguntarán qué carajos tiene que ver todo eso con un modelo de juego, o el modelo de juego de Tigres, y aquí va por qué junté una cosa con la otra: para jugar como lo hace el equipo de Ferretti, sí, se necesitan laterales largos, centrales abiertos para la salida, un arquero que juegue bien con los pies, un medular que entre en medio de los centrales para tener más líneas de pase, se necesita un volante mixto que sea buen receptor, también es vital un ataque posicional y avance en bloques para poder llegar con un número alto de jugadores a campo o área rival y así tener más posibilidades de concretar, y muchas cosas más en las transiciones, al momento de bascular, al momento de las permutas, etc. Pero para todo esto, son vitales dos cosas: el convencimiento y la valentía.

Convencer a un futbolista es vital para que funcione el equipo con el modelo de juego elegido, hay que decirle por qué haciendo las tareas encomendadas va a hacer un buen trabajo, explicarle por qué jugando así estamos más cerca de ganar que perder. A final de cuentas, ¿qué es un director técnico? ¿Un tipo que llega con una fórmula para ganar? Para nada, un técnico es un facilitador, le da al futbolista herramientas y capacidades para decidir de la mejor o de la menos peor forma en algún escenario. Tirar a gol cualquier idiota lo hace, pero ponerte en una posición para sacar un buen tiro es el verdadero trabajo, y estando ahí se acaba lo del entrenador en lo táctico, y entra la decisión del futbolista que le fueron dadas durante la semana, por ejemplo cómo terminará la jugada; la vas a pisar, vas a tirar, vas a recortar, vas a abrirla con el compañero de un lado, etc. Esas decisiones, ya se trabajaron, y muchas veces se decide bien pero se erra el tiro por unos centímetros o se da el pase muy largo, pero la intención era buena. Y para llegar hasta ahí, hasta esa decisión final, se tuvo que haber hecho muchísimo bajo un modelo de juego del que el jugador está convencido por el entrenador, consciente de que no es el único modo de llegar o de anotar o de ganar, pero sí del que se está convencido que aleja más de la derrota.

Y ahora, la valentía es importante porque no es fácil tener a 40 mil incomparables abucheando o murmurando cada que tocas atrás, estando en la cancha jugando me imagino que te preguntas “¿pero estos qué quieren que haga?” porque no logras entender qué tiene de malo asegurar la tenencia de balón yendo 5 metros atrás en lugar de arriesgarla pasándola a una zona donde hay ocho rivales. Y decir “la gente abuchea, abuchea a mi entrenador, pero yo lo voy a seguir haciendo porque estoy convencido de que funciona” es valentía. Supongo que el futbolista también se desespera a veces por varios toques, pero mira al frente y todo está tapado, y sabe que tocando y tocando, los de arriba ya buscan la espalda del marcador, y la pelota irá ahí. Y saben que si por izquierda no se puede, cambios la banda pase a pase, paso a paso, y volvemos a intentar, aunque estén los abucheos y murmullos en la tribuna. Esa valentía, es importante para que el equipo funcione como tal. Es vital ser valiente.

Yo no tengo ninguna duda de que Tigres es el equipo más convencido de México, no tengo duda de que este conjunto de jugadores trabajan día a día convencidos y con la valentía para desarrollarlo dentro de la cancha, pese a los comentarios y críticas fundamentadas sólo, muchas veces, en el resultado. A mí me gusta más el desarrollo que el resultado, si perdemos y jugamos bien me quedo tranquilo, pero triste porque perdió mi equipo, y si ganamos jugando con una forma que no es la nuestra, amigos, yo me quedo preocupado e insatisfecho. Para todo hay formas, y nosotros tenemos la nuestra. Los campeonatos, ¿qué son? Alegrías para el aficionado, pero el levantar una copa o no levantar, no significa ser bueno o malo, pero muchas veces creemos que el éxito es lo único, y nos olvidamos de la gloria que es jugar bien al fútbol convencidos y con valentía.

TWITTER: @edutorresr