Disfrutar el futbol sin el resultado

Tigres hace tiempo dejó de ser un equipo más en el fútbol mexicano, y no sólo por los buenos lugares en tabla general, por fichajes trascendentales o participaciones en Copas Continentales, sino por la muestra de fútbol que han dado a lo largo de los últimos torneos.

Un juego donde la tenencia de la pelota no es una posibilidad, sino una obligación. Y esta cuestión puede verse desde muchos puntos de vista, dependiendo de la cultura futbolística de cada persona; algunos que son más de fútbol callejero, dicen que es para que el rival se canse y quieran beber esas sustancias con siete iones, otros tantos dicen que es ir abriendo poco a poco los espacios, unos más comentan que es una estupidez porque el fútbol se gana con goles, mientras que Ferretti lo tiene claro: cuando no tenemos la pelota defendemos, y cuando la tenemos atacamos.

A las personas les gusta opinar de lo que les gusta, como el fútbol, pero siempre se van a lo más fácil: esquemas de juego. Tener cuatro en el fondo, dos cinco, dos extremos, un enganche (que siempre desean que sea Riquelme aunque tengan a un tipo que sufre para dirigir el elemento) y un nueve que la rompa. Y, por supuesto, los famosos términos defensivo y ofensivo, pero ¿qué significa eso?

Tener el balón, hacer superioridad numérica sobre el rival y recuperarla no es ser defensivo, el tocar mucho el balón para tener la posesión y evitar que el rival logre atacar, tampoco es ser defensivo, pero tal parece que si no se toma el balón, se levanta la cabeza y se hacen carreras de 40 metros, el entrenador es un miedoso que no le gusta atacar. Y bueno, se cree que ofensivo es defender con más huevos que orden, y que el cuatro tiene que recuperarla, dársela a un extremo, hacer contragolpe y meterla, sin importar nada más. No importa como trasladaste, no importa cómo acomodaste el equipo respecto al medular, lo único que importa es hacer el gol. Y eso, amables lectores, le resulta atractivo a los aficionados.

Todo el fútbol es igual, pero me enfoco en Tigres, y lo hago para hablar de los culpables. Nosotros como sociedad, siempre buscamos culpables para los malos pasos que dé un colectivo. En su momento se llamó Daniel Guzmán, Guillermo Marino, se llamó Francisco Fonseca, y después llegaron los Julio Aguilar, Itamar, llegó el Ferretti que no ponía a Lugo de titular, Luis García, Edno, el inútil de Guido Pizarro que tocaba todos los balones para atrás, comenzó el Ferretti de nuevo culpable, la culpa de Lobos que era menor porque tenía a su hijo enfermo, después la falta de contundencia, y ahora es “Ferretti no sabe jugar finales”, “Ferretti usa dos contenciones contra equipos chicos”, “Ferretti no pone a Guerrón porque es un dictador en Tigres” y seguramente algunos comentarios más que, afortunadamente, aún no leo o escucho.

Tigres está haciendo algo muy importante en cuanto a reestructuración del plantel, en cuanto a un desarrollo de juego genuino y bien trabajo. Hace cosas importantes al momento de estar firme con las mismas convicciones con las que esto comenzó, y desafortunadamente los resultados son las únicas pruebas que el aficionado toma para juzgar, y vamos a pensarlo así: ¿qué hubiera pasado si Villalpando, Vilar y Volpi salían en la mejor noche de su vida y frente a Chiapas, Xolos y Querétaro no se ganaba? Y agrego: se jugó igual, incluso los tiros hubiesen ido a puerta, pero los arqueros taparon todo. ¿Qué hubiese pasado si el planteamiento hubiera sido el mismo, las oportunidades las mismas y, lo único diferente haya sido que no entró? ¿Se organizaría una famosa invasión de incomparables al Azteca, pero vestidos de negro? ¿Se comenzaría a decir “Tuca no sabe manejar planteles”, “Tuca quiere irse a selección”, “Tuca es defensivo”? Yo creo que sí, porque sin resultado, el aficionado promedio no analiza.

Redacto esto a las 4:19 am del día primero de septiembre del 2015, lo hago después de ver Tigres vs Chiapas por quinta vez, y lo escribo también sin saber cómo quedará clasificado el equipo ni a qué instancia llegará, y quiero decir algo: a este equipo hay que admirarlo, y disfrutar que el resultado se está dando, pero hay que tener siempre bien en cuenta que el recital de fútbol se puede dar igual si pierdes, si empatas, si ganas, si metes 5 o si te meten 3, el fútbol de Tigres, el fútbol más honesto y genuino, más trabajado y convencido, hay que disfrutarlo porque lo tenemos en San Nicolás, y yo no sé cuánto vaya a durar.

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