Faltaba la contundencia

Un contundente triunfo 4-1 frente a Chiapas en casa, sirvió para dar tranquilidad a la afición respecto al proyecto de Ricardo Ferretti, y le entregó un voto de confianza a la directiva, entrenador y equipo esperando que el fútbol siga siendo el mismo, aunque llevaba varios partidos siéndolo.

Los partidos contra Chivas y contra León fueron muy similares a lo desarrollado frente a Chiapas, un fútbol de posesión y posición, porque lo primero no te sirve de nada si no tienes un orden, una cordura y una línea que seguir dentro del campo.

Hubo ocasiones del partido donde había que apoyarse en Rivas y Briseño para no perder la tenencia del balón, lo que provocó el desapruebo de la afición, y esto fue expresado mediante murmullos y abucheos que lograron escucharse en la transmisión de la televisión.

Una vez dicho esto, se puede también mencionar que el primer tanto de la noche, en principio había sido una jugada que se buscó en la zona de los cuadrantes diestros del campo, pero al verse inferiores para lograr un desarrollo óptimo del trabajo de proyección, se atrasó con la defensa, paso a paso se cambió de banda y, después de una serie de maniobras, Gignac anotó el primero de la noche.

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El juego fue el mismo: tenencia del elemento a partir de la superioridad numérica en el campo, generadas gracias a la colocación de Guido Pizarro como eje en la zona medular del equipo, apoyos de laterales hacia el centro, tapar la salida del rival obligando a, si salen en corto, error u obligar a dividir el esférico y lograr ganar la segunda pelota y, a partir de la recuperación, poder hacer nuestro juego se posesión con avance de línea tras línea.

Me pregunté muchas veces a lo largo de la semana qué era lo que faltaba para que la gente reconociera el buen fútbol que hace Tigres, y que resulta ser el mejor del país porque, sí podrá haber quiénes sean más espectaculares y eso no significa que sean los mejores desarrollando juego, pero tener la pelota y generar superioridad numérica, además de robar lejos del arco, sí es ser el mejor fútbol del país. Y bueno, como decía, me preguntaba qué hacía falta para que la gente lo notara y, sin duda, era la contundencia.


La afición salió contenta después de ver el mismo fútbol que se hizo vs Chivas hace 7 días, pero la diferencia fue que ahora sí se ganó y, bueno, a final de cuentas a la afición le gusta el gol, le gusta ganar y disfrutar del triunfo, no del buen jugar.