La repetitiva afición de Tigres

Durante el fin de semana pasado y el inicio de esta semana, he estado leyendo en diferentes redes sociales opiniones un tanto severas respecto a la gestión de Ricardo Ferretti en Tigres, y también algunos comentarios a ciertos jugadores del plantel, esto después de haber perdido la final de la Copa Libertadores y dejar ir un marcador 2-0 para terminar 2-2.

Muchos de los comentaristas o narradores durante las transmisiones de los partidos de Tigres, comienzan a decir comentarios del tipo “Tigres necesita que la toquen más los de arriba”, “Tigres necesita ser más explosivo con los extremos”, “Tigres hace buenas jugadas por la banda pero no llega a cerrar” y todas esas frases resultan ser patrones que la gente va repitiendo convencidos de que es verdad, porque el de televisión lo dijo.

Este asunto no es una crítica a los narradores y comentaristas, sino una humilde observación mía de donde pienso vienen todos esos comentarios, y aunado a lo que transmite televisión, los periodistas o líderes de opinión en Twitter y Facebook también comienzan a hablar de Ferretti con cosas como “mentalidad chica”, “ratonero” y esto también provoca que la gente comience a repetir, a estar de acuerdo en esas apreciaciones. Se vuelve más un “estoy de acuerdo con lo que dice él” que un “así lo pienso yo”

El partido del domingo pasado tuvo un amplio dominio de Tigres durante la primera mitad. Posesiones largas, salidas limpias, lanzadores precisos a zonas profundas del campo, descargas sencillas para poder avanzar, yo considero que muy poca gente pudo no haber disfrutado abiertamente de los primeros 45 minutos, y para la segunda mitad vino la debacle.

Una explusión por una falta donde el jugador llega a destiempo, sin mala fe, pero falta fuerte a final de cuentas. Justa tarjeta roja. En la misma jugada, aunque no la misma falta, Chivas se acerca en el marcador con un gol de tiro de castigo que cobra muy bien Raúl López, y fue donde el cambio de Sobis era necesario darse para el ingreso de Arévalo.

Tuve la oportunidad de leer a personas que se quejaban de este cambio, con cosas del tipo “fue malo sacar a Sobis, porque a Chivas le puedes jugar con un contención” lo cual se me hace una auténtica tontería, porque esas personas sólo miraban la fase ofensiva, quizá Chivas no tiene un potencial Gignac – Sobis, Pabón – Funes Mori, Triverio – Uribe o qué se yo, pero sí tiene dos futbolistas en ataque y un mediocentro que se complementa con los laterales para crear superioridad numérica, y que jugar con Guido como medular era un riesgo innecesario, porque no tienes a un Rafael Márquez como corrector.

Ahora bien: ¿por qué sacar a Sobis y no a otro? Vamos a imaginar diferentes cambios, si salía Damm perdías el desborde que se vuelve imperativo cuando tienes un jugador menos y hay que echar mano del contragolpe, mismo caso con Aquino. Si salía Gignac, el reclamo hubiera sido el mismo, si sale Pizarro el problema sería el mismo: un solo escudo.

El siguiente cambio también generó cólera en los aficionados; ¡¿A QUÉ CLASE DE ENTRENADOR SE LE OCURRE SACAR A UN EXTREMO Y METER A UN INTERIOR/ESCUDO?! Todas las personas esperaban a Guerrón, Damián o Lugo para seguir teniendo la posibilidad de desborde por fuera, pero para el minuto 82, que fue cuando se dio la sustitución, Chivas tenía el control del medio campo y había que recuperarlo, y si Damm y Aquino ya no ofrecían los circuitos de extremo a centro para crear superioridad numérica, meter a alguien para crear un trivote y no descuidar la banda, era lo ideal.

La afición de México, neolonesa o de Tigres siempre quiere resultados, y busca un fútbol ofensivo el cual yo siento que piensan que se trata de que alguien tome el balón y haga 5 paredes y hagan un gol, o que tiren 10 veces de larga distancia por partido o qué sé yo, cosas extrañas que tienen en su mente, pero el fútbol pasa por muchos procesos desde posesión, posición, bascular en lugar de hacer una presión alta, rotación de posiciones, superioridad numérica constante, todas esas situaciones son parte del fútbol.

No existe la menor duda de que Tigres tiene el mejor plantel del país y uno de los mejores de América, pero hay eso no significa que todo el juego deba girar en torno a ellos, ni significa que si Sobis no dispara al arco juegue mal, sino que las características de Gignac son distintas a las de Guerrón o Esqueda y él tiene otras labores tácticas que cumplir. No todo es atacar, robar o barrerse, son muchas más cosas.

Antes las mantas colgadas en puentes peatonales no faltaban, los aficionados esperando a Marino en el aeropuerto para reclamar o demás cosas de esas, y ahora los hashtags y las opiniones repetitivas son las que se creen van a poder correr a un entrenar, pero no. Si en otros equipos ese caso se ha dado, es muy problema de la falta de proyectos y procesos, pero en Tigres la directiva no es de papel. Hay objetivos claros a largo plazo, y por supuesto que se busca ser campeón y no hay excusa para no serlo, pero sí hay otras 17 razones en el torneo local para no serlo.

Respecto a los campeonatos, el director técnico sólo puede trabajar semana a semana, implementar su sistema de juego del cual está convencido puede funcionar (y que sí funciona), y esperar, con la compañía de la suerte, que las cosas se den. Y quizá a mucha la gente le moleste la palabra “suerte”, pero es que está ahí. El entrenador durante la semana practica la salida, si quiere hacerla larga y ganar la segunda pelota, si quiere salir de novios, si prefiere que el arquero tire a portería o lo que sea, eso es lo que se entrena. Las labores del director técnico son respetar las habilidades del jugador, y buscarle una zona del campo donde pueda desempeñarse bien individualmente y que sea útil para el equipo. De nada sirve tener a un jugador que de un buen regate en el 1 vs 1 si lo tienes como 5, así como tampoco serviría tener a un futbolista que remate bien los balones aéreos si lo colocas como wing. Y Ferretti, coloca bien, genera las oportunidades de gol mediante la posesión y la posición, pero si entran o no ya no depende de él… Y sin embargo, es una de las cosas que más le reclama el aficionado.

El aficionado, el hincha y el que sólo critica siempre van a estar queriendo ganar sin entender cómo se juega al fútbol, van a querer jugadores kamikazes como los que ven en de vez en cuando en Barcelona o Real Madrid, pero nunca le van a dar más importancia a lo realmente importante como una salida lavolpiana, siempre van a juzgar el juego a partir de las oportunidades de gol y lo que se falla, y con todas esas personas siempre es complicado querer debatir, porque de argumentos repetitivos como “ratonero” “no sabe jugar finales” y “mentalidad perdedora” jamás van a poder salir, porque la capacidad de análisis no les da para más.

Ojalá por un momento dejaran de preocuparse tanto por llamarse incomparables, tomarse tantas fotos y comiencen a ponerle más atención al fútbol.

Yo confío en que este texto pueda ser tomado por todos o por la mayoría como lo que es; una opinión personal de Eduardo Torres (@edutorresr) y no del sitio donde esto se publica. Y si a alguien le molesta algo dicho acá, pueden comentármelo de la manera que gusten.

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