Joffré Guerrón: el reflejo del aficionado

El tema de Joffré Guerrón ha sido un tema muy difícil de tratar, porque pese a que el jugador y la directiva se han reunido y declararon que las cosas están bien y el ecuatoriano seguirá en el equipo, no es muy complicado tener completa fe ciega en lo que estos declaran, cuando sabemos de los conflictos que ha tenido Joffré con Pizarro en la cancha, las obvias diferencias que tiene son Sobis dentro del terreno de juego y su deseo de jugar que no es cumplido.

Sí, no cabe la menor duda de que Guerrón ha sido parte importante para llegar a la final vs América, y el liderato del Clausura 2015, así como llegar a la final de la Copa Libertadores por su gran etapa de grupos que demostró calidad con goles y buenas actuaciones, pero debemos entender que la mejora debe ser constante, y el fútbol es una constante competencia por ver quién merece el puesto futbolísticamente, porque si esto fuese por huevos y entrenar duro, yo no sé qué sería del fútbol.

Siempre se ha sabido que el jugador es una extensión del hincha en la cancha, es donde el aficionado que va mal en el trabajo o en la escuela puede festejar el gol de otro con la playera del mismo color que él, es donde el aficionado se esfuerza por un ascenso y si no lo logra porque eligieron a otro, se frustra, se molesta y expresa esa cólera mediante distintas formas, y cuando notan que Guerrón dice trabajar, donde notan que Ferretti opta por otras opciones que él, sienten que ese esfuerzo que, alguna vez ellos también hicieron, no es recompensados como él y como a todos les gustaría, y que se le da la oportunidad a alguien prácticamente nuevo en el equipo.

Ese reconocido gusto por el jugador rebelde, el que quiere festejar los goles haciendo una llamada con su zapato, la identifica, la identificación con quien se esfuerza, no logra y reclama resulta bastante dañina incluso para el futbolista en cuestión, porque comienza a recibir todas esos tweets del tipo “Con Guerrón hubiéramos salido campeones de Libertadores”, “Debió entrar Guerrón y pudimos haber ganado”, y a mí me gustaría preguntar: ¿qué hubiera pasado si hubiese jugado esa final e igual nos metían 3? ¿Qué hubiera pasado si entraba frente a Morelia o Chivas e igual perdíamos y empatábamos? Supongo que así es el fútbol, ¿no? Lo intentas, te esfuerzas, buscas los buenos resultados y no se dan. Y lo mismo pasa con él y sus minutos: entrena, se esfuerza, pero el resultado de ser titular o de tener algunos minutos no se le dará.

Yo muchas veces también intenté, traté, me esforcé y al final no conseguí porque, quiera o no, había alguien mejor que yo compitiendo por lo mismo que deseaba yo, pero no fue razón para desanimarme o rendirme.

Lo que hizo Joffré Guerrón con todos esos tweets, deberá ser tomado muy en cuenta por la directiva porque no es la primera vez que causa un problema. Repito, lo que pasó con Pizarro vs Emelec no se puede pasar por alto, si alguna vez hubo alguna pelea con Ferretti aunque él diga que tiene una relación de 10, tampoco se puede pasar por alto, porque ni Nahuel, Arévalo, Sobis, Gignac o Guerrón o quien sea, deben estar por encima del entrenador y de sus decisiones. Si estas son malas o buenas o como sean, no importa. Son sus decisiones.

Habrá que seguir de cerca a todo lo que haga Joffré, esa sangre rebelde que tanto gusta al hincha que se refleja en él, pero que en un equipo de fútbol no puede ser permitido.

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