Cuenta Regresiva Día 2 : Crónica de un Sueño Libertador (Parte I)

Por : Erick Jimenez

Twitter : @erickjmz

Comenzó todo un sábado en un Volcán efervescente. La tensión estaba en el ambiente. Todos sabíamos que de hacer un gol más, estaríamos en la Libertadores, la justa que no solamente es una obsesión para la hinchada, sino también para los jugadores. Saque de banda, rebote, Guerrón le roba a dos diablos y centra desde la orilla derecha del área, Damián recibe y con la de palo dispara para dejar en el camino a 3 de los de rojo más el portero y descansar en las redes.

El volcán explotó, el júbilo subió desde los jugadores hasta la grada, los jugadores se reunieron en la esquina, levantaron a Damián, se abrazaron entre sí, el boleto se había comprado con el gol. Estaban dentro.

Un peruano, un argentino y un boliviano. Sonaba fácil y lo fue. Todo se definiría entre Tigres y River.

El primero fue en San Nicolás.

Se llenó el Volcán para recibir la justa que había estado ausente por tantos años y en la cual grandes como Gaitán nos habrían regalado su mejor futbol. No era el equipo peruano, era la Libertadores, no era el Juan Aurich, era Tigres quien llenaba el estadio. Lo que le importa a la hinchada es apoyar, estar ahí. Tres a cero, se cumplió el pronóstico y fue así como se comenzó ganando.

Seguía Argentina, el partido difícil, el primero contra River, en el Monumental, donde presionan, donde atacan, donde no se quedan atrás, donde tienen el compromiso con los que le aplauden, le gritan, le apoyan, le exigen. Tigres arriba, 1 – 0, River, contra las cuerdas, a atacar más y con un golazo consiguieron el empate.

Los felinos después fueron allá arriba, a donde te falta el oxígeno para jugarle de tú a tú a un equipo Boliviano que se sentía fuerte porque le metió dos a River y le ganó al Juan Aurich, pero se topó con Tigres, calidad ante todo, número uno. Regresaron ambos al Volcán y la tarea fue aún más sencilla, Tigres se ensañó y exhibió con un cuatro a cero a los de Bolivia para prácticamente colocarse en la siguiente ronda de la Copa Bridgestone Libertadores.

La historia de un equipo se define por muchísimos factores, pero hay equipos por los cuales no vale la pena incluso argumentar, solamente con decir su nombre alcanza a dar la sensación de que viene cargando la historia con su nombre. Uno de esos es River Plate y el Volcán estaba listo para recibirlo. Pronto a los 11’ la primer explosión, Egidio marcaba el primero en un partido en el que si ganaba Tigres echaba a los argentinos del certamen. Damián al 68’, 2-0 dejando fuera a la casa que le vio nacer. El estadio en júbilo. Silencio, cayó el primero de River, más silencio, tres minutos después, Mora aguitó la fiesta con el segundo. Tigres dejó vivo a un River, al que después le entregó el pase a la segunda ronda. Fueron los chicos, Esqueda metió tres, Espericueta y Villalpando uno. Golazos. Tigres tiene calidad para dos equipos y en el Tuca un maestro que les hace jugar siempre igual. Le dimos vida a River y por muchos años se hablará de los goles de Tigres que festejó el Monumental. De los muchachos que hicieron quedar mal al sector que criticó y pensó que Tigres conspiraba para dejarlos fuera. Espero que también, a estos días, cerca de la final, también acá recordemos quien es el grande. Quien pasó en primero y quien le abrió la puerta al otro para que pudiera entrar a la fiesta.