Cuenta Regresiva… Día 6: La resaca y las posibilidades

Por : Erick Jimenez

Twitter : @erickjmz

Con sabor agridulce se levanta más de un Tigre hoy, desde el que pagó miles de pesos para conseguir un boleto, hasta Sobis que encaró con la frente al capitán Barovero y le puso el balón en las manos; desde Ayala y su lesión, hasta Jurgen Damm y su regate frente al arco que no pudo terminar en gol.

River pegó, 25 faltas en los 90 minutos fueron suficientes para desquiciar a Gignac, que deberá reconocer que por momentos jugó un partido personal olvidándose del más importante: el colectivo.

A River no le interesó el balón y como resultado, Tigres tuvo una posesión muy superior a la de los argentinos (66% por 34%). Y nos queda la resaca, tanto balón, tantas posibilidades, tanto centro, tanto pelotazo preciso de Juninho al área, tantas ocasiones y tan poco gol.

Queda la resaca de pensar que un equipo mexicano volverá a quedarse solamente muy cerca, que nuestros orígenes volverán a dominarnos (a pesar de tener un equipo básicamente extranjero) y que nos quedaremos a la orilla de la gloria.

Queda la resaca de pensar que de nuevo, una vez más, no nos podremos librar del ya merito y aplaudiremos la garra, el funcionamiento, la posesión, el buen toque y el respeto al futbol, pero que no podremos celebrar el resultado.

Queda para el jugador la resaca de no haber podido marcar, de fallar en el pase al compañero, o de no haber hecho la cobertura correcta. Queda mucha frustración por encaminar a las posibilidades que se abren con el cero a cero.

Un juego nuevo, un juego limpio en el marcador que invita a dejar de pensar en la ida, en el pasado, en el Volcán, en el lleno, en el color amarillo, en el apoyo incondicional de la hinchada y los incomparables. Tiene Sobis tiempo para pensar las palabras al compañero y las que se dirá a sí mismo para liderar a este equipo, tiene Damm tiempo para pensar en los momentos en que debió haber soltado el balón antes para beneficiar al equipo, tiene Gignac tiempo para pensar que así es en Sudamérica, que el futbolista se formó pegando y seguirá pegando y la única forma de encontrar venganza es mediante el gol.

Tiempo hay, para dejar a un lado lo intangible y reconocer, con humildad, que el compañerismo y la disciplina deben de ser reales para conseguir cualquier resultado positivo, tiempo hay para Guerrón, para Ferretti. Inicia la cuenta regresiva, y progresivamente se termina la resaca para poder pensar claramente, para abrir la mente y llenarla de posibilidades, porque, queda dentro de uno, de miles y de los 11 que estén en la cancha la posibilidad de traer un trofeo a casa. Vale la pena imaginarlo.

Nada limita tanto el logro como el pensamiento pequeño: nada amplía tanto las posibilidades como una gran imaginación. – William Arthur Ward