José Rivas : El que siempre estuvo, El que siempre estará

No puedo decir que soy Tigre desde que nací, porque a esas edades uno sólo hace caso a lo que apoya el papá o el hermano mayor, y lo hace por sentirse parte de algo de lo que los demás son parte.

Quizá mi identificación con los colores azul y amarillo surge a partir de 2002, cuando empezaba a entender que un partido de fútbol no empezaba cuando un tipo de uniforme diferente hacía sonar silbato, y que tampoco acababa cuando el mismo sujeto hacía lo susodicho, sino que empezaba cada día por la mañana que despertabas y terminaba cuando te ibas a dormir, y realmente quizá nunca acaba porque muy seguramente muchos soñamos con fútbol.

Jugadores, entrenadores, presidentes, polémicas. Son cosas que no han faltado, sobretodo en un fútbol con tan poca paciencia como es el de Nuevo León, desde técnicos que ahora son históricos para el equipo rival de la ciudad, campeones del mundo con Argentina, entrenadores que hicieron cosas increíbles con Santos Laguna, con Toluca e Independiente, con México en el 98 y que ahora trabajan de maravilla en la Selección de Colombia, hasta el que hoy nos tiene en una final de Libertadores.

Digo todo esto para hablar de cómo pasa el tiempo y cómo cambian las cosas. Personas vienen, personas van. Los jugadores van y vienen, y la institución se mantiene, pero siempre existe un jugador que se mantiene pese a todas las adversidades.

Rivas, la palmera, es el tipo futbolista que todos los aficionados del planeta quieren tener en su equipo. Al aficionado normal poco le importa cómo bascula el equipo, si hace rotaciones correctas, si las permutaciones se hacen según lo trabajo, qué tan buenas son las transiciones ofensivas y defensivas, lo que realmente les interesa y desean es ver a un Rivas en la cancha.

Esa cuestión de estar en la banca, o a veces quizá ni eso, pero siempre estar dispuesto. Y sobre todo la capacidad de trabajar, porque estuvo desde técnicos que quizá no era lo que esperábamos, de esos que hacían carnes asadas para convivir, hasta entrenadores que interponen el trabajo y el esfuerzo antes que cualquier cosa.

Goles letales en clásicos, en Copa MX, en Concachampions y, sobre todo, ese gol contra Emelec, que estoy seguro no fue casualidad, porque la suerte existe en el fútbol, pero el hecho de que alguien como Rivas, un futbolista que merecía anotar ese tanto más que nadie, haya anotado el tanto que nos puso en semifinales significa que el fútbol no siempre es perder vs Pachuca, que no siempre es ser eliminado en liguilla por el otro de la ciudad, tampoco es sufrir un 3-0 en el Azteca, el fútbol también le da lo que se merece a quien supo esperar.

Estoy seguro que Tigres es un equipo unido, ganan todos o pierden todos, la responsabilidad es de todos y no sólo del que tiene el error puntual, pero en todos los grupos de trabajo, sociales o deportivos siempre hay una persona que siente más las cosas. Y yo estoy seguro que en el grupo de Tigres, Rivas esa esa persona. Él va a ser quien más sienta la victoria o la derrota, no importa cuál vaya a ser el sentimiento, él será a quien le marque más dar la vuelta en el Monumental o ver desde un rincón de la cancha cómo levanta la Copa el rival.

A mí no me es tan importante si Tigres gana o pierde, sí va a ser algo que marque mi vida sea el resultado que sea porque jugar una final así, no es cosa de todos los días, ni siquiera de todos los años. Ser campeón no me va a hacer más Tigre, y no serlo no me va a poner a dudar mi convicción amarilla y azul, pero si por algo quisiera que fuésemos campeones sería por Rivas, porque sé que aunque lo menciono tantas veces, nunca voy a terminar de expresar lo que es él para la afición y para el equipo.

La Palma Rivas, el 24 que estuvo en la cancha el 9 de mayo del 2009, ¿alguien recuerda esa fecha? Yo jamás podría olvidarla, fue el día del 1-1 a contra Morelia, el día que por méritos nuestros y desméritos de Necaxa, evitamos el descenso. Y él estaba ahí, junto a Enrique Palos y Aarón Fernández, claro. Y hoy, los tres, en especial la palma van a estar disputando una final de Copa Libertadores, es increíble cómo el fútbol te pone diferentes escenarios en el mismo equipo.

No va a quedar más que esperar, tratar de evitar un poco las ansias y apoyar como siempre lo hemos hecho: sin condiciones ni dependiendo del resultado, porque no se debe querer a un equipo o un jugador porque gana; se debe quererle para que gane. Y Rivas quiere a este equipo, y no lo quiere porque quedó campeón o súper líder, lo quiere para poder lograr eso.

Twitter : @edutorresr