Tigres: Así lo vemos en Argentina

Por : Valentín Perezlindo

Twitter : @valenp94

Faltan pocas horas para la esperada final de la Copa Libertadores. Por un lado, Tigres, que quiere hacer historia para el fútbol mexicano, y por el otro lado River Plate, que jugará la final continental después de 19 años.

En River esta final es un evento único, histórico. Se ansiaba mucho llegar hasta esta instancia, después de los traspiés deportivos e institucionales que transitó el club en los últimos tiempos. Hace 4 años atrás el conjunto Millonario se encontraba sumergido en una crisis profunda que lo llevó a descender a segunda división por primera y única vez en su historia. El presente es un sueño para los hinchas. Marcelo Gallardo, futbolista de River en tres etapas distintas, asumió la responsabilidad de conducir al equipo desde el banco después de salir campeón del torneo argentino y de la ida de uno de sus máximos ídolos, el DT Ramón Díaz. Sin demasiada experiencia (sólo un año dirigiendo a Nacional de Uruguay, con el que salió campeón de la temporada 2011/12), Gallardo ya se alzó con la Copa Sudamericana y con la Recopa a principios de año. El hecho de haber dejado atrás a Boca Juniors, el clásico rival, en dos competencias internacionales (en la Copa Sudamericana y en esta edición de la Copa Libertadores) lo convirtió en ídolo y símbolo de una etapa de resurrección para los Millonarios.

El simpatizante de River confía plenamente en sus futbolistas y su director técnico. Sin embargo, la final con Tigres no permite hablar antes de tiempo. Aunque el argentino tiende a subestimar al fútbol mexicano en general, de cara a esta final en River son cautos. Además hay un respeto que se generó después de lo acontecido en la fase de grupos. Recordemos: River debía vencer a San José de Oruro para clasificar a octavos de final, pero Juan Aurich no tenía que sumar de a tres recibiendo a Tigres. El DT Ricardo Ferretti mandó un equipo alternativo a Perú, ya que el fin de semana disputaban el clásico ante los Rayados de Monterrey. Eso generó muchas suspicacias en Argentina, pero Tigres derrotó 5-4 a Juan Aurich en un partido increíble y permitió que River clasifique. Luego de ese encuentro, el simpatizante del equipo argentino, un poco con humor y otro poco con algo de verdad, le tomó cariño a Enrique Esqueda, autor de tres goles aquella noche.

A vísperas de la final, quedó demostrado que tanto River como Tigres han sido los mejores equipos de esta Copa Libertadores. Los mexicanos lo han demostrado desde la fase de grupos, siendo muy regulares de principio a fin. El riverplatense sabe que tendrá enfrente a un equipo duro, muy ordenado y disciplinado, que le dio dolores de cabeza cuando se enfrentaron en el grupo. En el 1-1 en Buenos Aires River tuvo chances para ganar el encuentro, pero el 2-2 en México fue engañoso, debido a que Tigres dominó al equipo argentino durante casi todo el compromiso. Otra preocupación es la jerarquía de futbolistas como Arévalo Ríos, Rafael Sóbis, Aquino, Damm y sobre todo André- Pierre Gignac. El francés es muy conocido en la Argentina, debido a que los equipos de Marcelo Bielsa son muy observados y el Olympique de Marsella no fue la excepción. Gignac despejó cualquier duda convirtiendo de cabeza ante Internacional y mostrando toda su jerarquía en la serie ante los brasileños.

El partido de ida en México será el termómetro que medirá la presión de las localías en la final. Los encuentros disputados por argentinos en el país azteca no son fáciles; siendo una final, River deberá ser inteligente para jugar el partido y no dejarse llevar por el entorno, que seguramente será conmovedor. De la misma manera Tigres deberá hacer su partido en el Monumental de Buenos Aires, donde se espera ver un marco pocas veces visto en los últimos años. Al no haber visitantes, el asunto de las localías cobra más peso.

En River hay optimismo y confianza de sobra. El sueño de alzar por tercera vez en su historia la Copa Libertadores está cerca de ser una realidad. El plano internacional siempre fue una cuenta pendiente para los Millonarios. Enfrente estará Tigres y sus deseos de hacer historia y colocar al fútbol mexicano en lo más alto. Por eso, más allá de la ilusión que encierra la oportunidad de salir campeón, el mundo River es cauteloso y sabe que se vendrán dos partidos duros. La sensación es que se viene una de las mejores finales de los últimos años, con dos equipos que lucharán hasta la última pelota rumbo al objetivo máximo, levantar la prestigiosa Copa Libertadores de América.