Ricardo Ferretti. A 5 años del retorno del “Tuca”

Ricardo Ferretti está por comenzar su décimo torneo de liga al mando del primer equipo de Tigres, lo ha hecho sin parar y con un estilo de juego calcado torneo tras torneo, con variantes tácticas, como de un 4-4-2 a un 4-4-1-1, un 5-2-1-2, un 4-3-3. Ha cambiado según el fútbol se lo ha exigido.

Antes de hondar en el tema, espero que muchos de los lectores que están en este sitio leyendo mi opinión, puedan quitarse por un momento de encima las palabras ratonero, defensivo o ideas como “no sabe jugar finales” o “juega al contragolpe”, considero que si una opinión se lee con esas apreciaciones hacia alguien, no puede entenderse lo que quiere expresarse aquí.

Una cosa que quiero dejar clara, y que lo hago para evitar comentarios molestos, es que yo no defiendo a Ricardo Ferretti, lo que yo opino, siento y expreso, es un texto donde expongo mis ideas sobre el fútbol, la filosofía de juego, el convencimiento y demás factores que irán saliendo con el correr del texto.

Desde la llegada de Ferretti a Tigres en su tercera etapa, el técnico brasileño ha logrado un campeonato de liga y uno de copa, dos participaciones en Copa Libertadores y una en Copa de Campeones de CONCACAF, y aquí es donde se comienza a atacar, por así decirlo, con argumentos como “lleva cinco años y sólo ha dado dos títulos”.

Una frase que leo y escucho muchísimo es “si vas a estar en una competencia, la tienes que ganar” y sí, es verdad. Todavía no he conocido a un equipo alrededor del mundo que piense en no ser campeón, porque aunque el objetivo sea clasificar a Europa League o quizá sólo no descender, si ganas y ganas y ganas y vuelves a ganar, sales primero, calificas a Champions y no te vas a acordar del descenso, eso no se discute. Se compite para ganar, pero no siempre se logra.

En el fútbol eres una empresa que ofrece un producto, el producto es un partido de fútbol. Se lo vendes a espectadores a inicio de temporada o semana a semana, el espectador asiste al plató y disfruta de lo que ofrecen, si no es lo que el cliente espera se harán protestas en forma de abucheos o quejas mediante redes sociales, los futbolistas y directivos salen a decir que el público está en su derecho de expresarse así y, ¿cómo no va a estarlo? Están dentro del estadio, y si no les gusta se protestan de alguna manera en la que sientan que su boleto vale algo, que el técnico o el presidente los escucha, aunque no sea así y no tiene porqué ser así.

Si los equipos de fútbol hicieran caso a su afición, es especial el equipo Tigres, hoy tendríamos un medio campo sin Guido Pizarro, y en su lugar estaría Peña, tendríamos un equipo lleno de futbolistas que corren y se parten el corazón, pero poco inteligentes tácticamente, no existirían las transiciones, las posiciones en el campo no tendrían sentido, porque lo adecuado sería ser ofensivo, y no importa cómo fuese esto, sólo hay que tener la pelota y de alguna manera, sin explicación ni trabajo, hacer goles. Tener la tenencia del balón sería motivo de sanción económica para quiénes se atrevan a hacerlo, ¿para qué carajo vas a tener el balón en propio terreno? Tienes que tenerlo y correr como si tu vida dependiese de ello, tienes que correr hacia al arco rival y se acabó.

Afortunadamente, no es así.

Ricardo Ferretti, cinco años de arduo trabajo, refuerzos, llegada de Mejía Barón, inversiones millonarias. Sólo dos títulos, ¿mediocridad?

Alemania, después de ser eliminado en Francia 98 y en la Eurocopa del 2000, y perder la final en 2002, inició un proyecto con jóvenes de 11 a 17 años, y después aumentó la edad para buscar resultados más próximos, donde había una filosofía de juego y un convencimiento táctico y técnico, con el único fin de lograr resultados, de poder argumentar con los mismos que el trabajo es la base para ganar títulos. Desde 1998 que empezó ese proyecto hasta 2015, Alemania ha ganado un título (Mundial 2014) en 17 años. Claro, sé que es casi imposible comparar a una selección de la talla de Alemania con un equipo como Tigres, pero la idea fue exactamente la misma: contratar a un entrenador que trabaje y nos saque de nuestro problema principal (descenso), invertir para conseguir jugadores, sean propios o fichados, y hay que recordar que se echó mano de Israel Jiménez, Viniegra, Dueñas y Pulido como prospectos de casa, para lograr la forma de juego que se tiene pensada, tener esa misma idea de juego (en este caso el fútbol posicional) en todas o la mayoría de las divisiones del Club. Y aunque Tigres ha hecho todo esto a lo largo de cinco años, sólo ha ganado dos títulos, y ¿esto quiere decir que lo que se está haciendo está mal?

Se tiene que tener claro que no existe una fórmula con la que sea seguro ganar, no puedes jugar como cuando empezaba el fútbol, es imposible usar 2-5-3 con la única finalidad que Puskas haga cuatro goles por partido, el fútbol actual exige tener claro desde cómo vas a tocar en tu zona baja, cómo se van a perfilar tus mediocentros al recibir para darle continuidad al juego, exige basculaciones, rotaciones de posiciones y eso no es fácil de trabajar, pero no es imposible. Se tiene que trabajar sí o sí, y Ferretti es un entrenador que ha rendido excelentes resultados para sus labores como entrenador, muestra una intensidad importante, corrige lo que está dentro de su control.

Tigres tiene una directiva capaz, preparada y centrada en una idea, quizá junto a la de Santos Laguna es de las mejores del país. Tiene un modelo de negocio donde se ficha lo que se necesita, se ficha a futuro y si no hay espacio, los ceden a clubes para que sigan desarrollándose, es responsable socialmente y sus declaraciones son tan bien pensadas por el departamento de prensa que, la mayoría de las veces, dejan satisfecho al público.

No han caído en las peticiones absurdas de cesar al entrenador, correr ciertos jugadores o cosas de ese estilo que pide el aficionado, se han mantenido en una línea de respecto por un proyecto con objetivos claros, con vías de mejora constante y con ciertos jugadores y demás elementos que han sido base desde que esto comenzó (Ayala, Torres Nilo, Juninho, Álvarez), han sabido deshacerse de jugadores como Mancilla y Lucas Lobos en los momentos adecuados y, sobre todo, han sabido cómo trabajar para el bien del Club Tigres, no podía dejar a la directiva fuera de este texto.

Los campeonatos no definen si un entrenador es bueno o es malo, mucho menos definen si se trabaja bien o se trabaja mal, y una prueba de esto es que Pedro Caixinha, apenas ha logrado también dos títulos y es el mejor entrenador en México, el más completo, y él también le tienen un respecto le tienen plena confianza, como Tigres con Ferretti, porque son instituciones inteligentes, pensantes, y alejadas de esos Presidentes que creen que tienen poder sobre el plantel, que creen que pueden ir a gritarles en el vestidor o entrenamiento. El fútbol moderno llegó hace cinco años a Tigres, con una directiva y un plan de trabajo que incluye a un entrenador preparado y capaz y, afortunadamente, podremos disfrutarlos mínimo tres años más.