Jugador x Jugador : Tigres UANL vs Rayados

Se llegó la fecha más esperada del calendario para la gente del norte, el evento de la semana: El clásico Regio #104. Ante un escenario pletórico y lleno de pasión, Tigres se alzó como el máximo dominador en la historia de los clásicos del norte al pasarles por encima a unos Rayados que no metieron ni las manos. Con goles de Lugo, Sobis y Esqueda, los Tigres de Ricardo Ferretti no solo ganaron tres puntos, sino que se metieron de lleno a la pelea por el título y el liderato de la liga. Aquí el análisis de los jugadores felinos y su rendimiento en el campo:

Nahuel Guzmán. Apenas a los 20 segundos de iniciado el encuentro tuvo su primera y única intervención en el partido, ante un potente disparo de larga distancia por parte de Pabón. Con resbalón incluido, pero el seleccionado argentino reaccionó a tiempo y hacer la atajada. Fue una auténtica noche de campo para Nahuel, quien fue un observador más del encuentro.

Israel Jiménez. No hizo el viaje a Perú, por lo que se encontraba al 100% para enfrentarse al temible Edwin Cardona, quien venía con una racha positiva de partidos marcando gol. Pero como los clásicos se juegan aparte, el “Piloto” se encargó de que el colombiano no tuviera ni oportunidad de respirar. Secó por completo a Cardona, y al ser inoperante el costado izquierdo de Monterrey, tuvo la oportunidad de iniciar sus recorridos desde el medio campo, siendo una válvula de salida constante para el equipo.

Hugo Ayala. Sí Nahuel estuvo tan tranquilo toda la noche fue gracias al trabajo quirúrgico que ejecutó la defensiva felina, en específico el trabajo de Hugo Ayala. Con la precisión de un neurocirujano fue que Ayala se encargó de cortar las pocas aproximaciones del rival. En dos ocasiones llegando perfecto para con un par de barridas dejar con las manos vacías a un Pabón que jugando muy solo no pudo ni acercarse al área. El esfuerzo de un partido como el clásico fue extenuante, por lo que Ayala tuvo que salir de cambio por lesión aplaudido por todo el estadio.

José Rivas. Su ausencia se sintió y mucho la semana pasada ante Cruz Azul y un Roque Santa Cruz que salió a matar. Esta jornada reaparece como titular en la central junto a Ayala y si había duda de su calidad, entre los dos lograron secar a uno de los jugadores más imponentes del fútbol mexicano. Siempre bien colocado, haciendo las coberturas a tiempo y sobre todo haciendo un trabajo limpio para no arriesgar el marco de Tigres. Podré sonar exagerado, pero en un partido (Cruz Azul) hizo más falta Rivas en la defensa que Juninho en todo el torneo.

Jorge T. Nilo. Un guerrero de las canchas, no puedo darle otra definición a este jugador. Todo en el “Pechu” es entrega, garra, corazón y fuerza. Ni una abertura en la cabeza le impidió dejar sentado a un Neri Cardozo deslucido y que poco pudo hacer ante la cercana marca que le hizo “Pechu” todo el partido, además tuvo más preocupado a un Hiram Mier improvisado por la lateral derecha en defender más que en atacar.

Guido Pizarro. La semana pasada fue uno de los peores, hoy hay que reconocer que el argentino se mandó un pedazo de juego en el medio campo. Luchó y ganó todos los balones aéreos que iban a su zona, se repartió muy bien el círculo central con Dueñas y desapareció a Zavala. Recuperó balones por todo el campo y le dio la pausa que se requería en ciertos momentos. Nunca cayó en desesperación y siempre estuvo para desahogar la jugada.

Jesús Dueñas. Pasó un poco desapercibido en el partido, esta vez no tomó el rol protagonista que suele trabajar. Sin embargo, cumplió con su trabajo a la perfección. Llevó al equipo al frente cuando había que hacerlo, le dio vuelta al campo cuando la jugada se trabó y tiró el pelotazo aprovechando cuando los espacios eran amplios en la zona baja de Monterrey. Le dio salida y claridad al equipo en los momentos previos a los goles, al igual que Pizarro, se repartió la cancha y el esfuerzo muy bien entre los dos, por lo que las coberturas siempre fueron exactas y nunca dejaron descuidada la zona para un posible contragolpe rayado.

Gerardo Lugo. De partido no tan vistoso, pero si nos entregó varias pinceladas de muy buena calidad. Primero jugando por la banda derecha y después jugando como enganche detrás de Sobis. Desde el primero tiempo avisó que iba por su gol y estrelló un precioso disparo en el larguero que dejó a Orozco plantado. Para la segunda mitad, Ferretti lo dejó jugar más suelto y por el centro, donde realmente despliega su mejor fútbol, lo que le resultó en el primer gol que abriría la goleada.

Damián Álvarez. Cuando parece que Damián ya no da más y se habla de su retiro, nos sorprende con partidos como el del sábado. Bailó cuantas veces intentó a la defensiva rayada, por derecha, por izquierda, por el centro; fue un verdadero demonio vestido de amarillo. La jugada del primer gol la inicia Damián desde muy atrás, acarreó el balón casi siempre desde medio campo y supo terminar las jugadas. Para redondear una noche perfecta, solo le faltó hacer su gol.

Rafael Sobis. Que hagan una fila los que no creyeron en él, algunas cosas les tiene que decir. Lo del brasilero es para destacar enormemente, un jugador que sin ser delantero se convirtió en el ariete más letal de Tigres, que sin ser aparentemente un líder se echa el equipo a los hombros, que sin ser el más dotado técnicamente da unas muestras de ser un crack en cada partido. En poco tiempo se ha convertido en un referente del equipo, y el sábado, en su primer clásico confirmó el gran momento por el que atraviesa. 7 goles en su primer torneo de liga y rompe con todos esos paradigmas de la adaptación en los jugadores extranjeros. En el partido, siempre preocupó al Monterrey, por lo que siempre le marcaron de dos y hasta tres jugadores, muchas veces utilizando la falta como recurso. El gol bien merecido por el esfuerzo y el trato al balón.

Joffré Guerrón. Su gol no cayó porque como bien dicen: “portero sin suerte no es portero”, aunque Orozco no pueda decir lo mismo. La primera mitad fue de mucha lucha y poca productividad. Un disparo que se fue por el costado y muy poco que decir del ecuatoriano durante los primeros 45 minutos. Para la segunda mitad, y ya en su posición natural por derecha, se vio a un Guerrón más suelto, y que por supuesto, aprovechando los espacios que dejaba el Monterrey se vio más ofensivo. Colabora en el primer gol con una gran jugada y pase al área.

Cambios. Con la lesión de Ayala, Ferretti tuvo que hacer dos modificaciones al mandar al campo a Briseño y reforzar el medio campo con Arevalo como stoper. Pero los cambios le funcionaron de maravilla al técnico felino. Briseño respondió con madurez ante los pocos embates rayados, y Arevalo se lució con un gran pase para el gol de Sobis. A cuatro del final, Ferretti mandó al “Paleta” Esqueda, y ni el más optimista pudo haber anticipado que apenas en su primer balón anotara el tercero y definitivo. Cambios acertados en el momento justo para terminar de clavar la estaca en el corazón del más odiado rival de Tigres.