Clásica emoción

Por : Guillermo Alejandro Perez Davila

Hoy por la noche, sin duda seremos miles o millones los que tendremos el mismo sentir: Un insomnio preclásico.

La ansiedad con la que se vive la noche anterior al partido por parte del aficionado es algo que nos distingue a los habitantes de esta entidad, tanto en el ámbito deportivo como en el social, gente que vive con pasión sus actividades. Es por eso que este clásico es especial y diferente a los demás de la República, un partido lleno de pasión durante toda la semana y no concluye cuando el árbitro finaliza los 90 reglamentarios, esta rivalidad deportiva continua posterior al partido, día siguiente, semana entrante y meses posteriores, hasta volvernos a encontrar.

Recuerdo cuando niño no pensabas en otra cosa más que en el partido, amanecías viendo los deportes en las noticias, regresabas de la escuela para ver los programas deportivos, y antes de dormir estabas al pendiente de nuevo en las noticias para enterarse de cualquier novedad, cuando incluso se utilizaban “mañas futboleras” de mentir sobre alguna lesión de algún jugador, para destantear la probable alineación del archirrival. Esos tiempos han cambiado y revolucionado con las redes sociales estamos al pendiente de manera inmediata de cualquier novedad en los campamentos y declaraciones que se presenten en las mismas, pero el sentimiento no, ese no ha cambiado y jamás cambiará, la semana la seguiremos viviendo de la misma manera hasta que la vida nos lo permita.

Espero y confió en que los jugadores lo lleguen a entender y se brinden en la cancha buscando ganar el partido para regalarnos esa alegría, porque nunca he intentado siquiera buscar que el futbolista comprenda o comparta la misma pasión, no dudo que existan jugadores en la plantilla actual que sientan un cariño especial por la institución, el más claro ejemplo en mi opinión es Jesús Dueñas; jugador de cantera que aunque no vio sus primeros pasos como prospecto en las inferiores felinas, si fue aquí donde debuto, se proyecto y esta consolidándose.

El partido de mañana será el más importante para mí, si al igual que el 105, 106 y los que sigan, así se viven los clásicos, el que sigue siempre será el más importante y debemos de ganarlo. Que en la cancha los dos equipos se brinden al máximo, que haya un buen espectáculo, que en la tribuna la gente TIGRE dejemos el alma como en cada partido y que no exista la violencia, en casa está el partido más importante de nuestra vida, la familia.

Que disfruten esta noche de insomnio preclásico, si aunque suene irónico para los que no entiendan esta pasión. Que el 104 sea nuestro, VAMOS TIGRES!