Tigres UANL : Un “seis” en el partido equivocado‏

En el partido de cinco de marzo en el Barrio de Núñez, cancha Monumental, pudimos notar a Guido Pizarro fungiendo como líbero en una línea de cinco muy definida, esto respondiendo a una planeación de partido tomando muy en cuenta al rival que jugaba con dos delanteros (Mora – Gutiérrez) y la idea había sido la correcta, pero este cerrojo no funciona contra todos los rivales.

Al inicio del partido vs Leones Negros, Guido no estaba colocado entre los dos centrales, fue durante las acciones del juego que Ferretti ordenó el reposicionamiento del Conde en esa posición, cosa que a simple vista es un error… Y yendo más profunda y analíticamente, sigue siendo un error.

¿El autogol tiene que ver? Sí, porque esa zona en esa clase de centros normalmente debe estar libre para el central derecho y el arquero, pero en este caso entra el líbero, cosa que debió hacer pero detrás del central, dejándole así el problema a Nahuel y Hugo, y seguramente también hubiese terminado en anotación para el cuadro de Sosa.
No intento culpar a Guido por la anotación, la poca noción de la posición lo llevó a situarse allí y a intentar despejar la pelota con toda la buena fe del mundo, pero así es el fútbol y a veces le da lo peor a quien menos se lo merece.

Tigres jugaba con un doble cinco, Dueñas y Arévalo trabajaban la zona de recuperación y creación, pero no existía ni una de estas dos cosas. El equipo no recuperaba, no reculaba de manera adecuada y tenía muchas carencias en ¾. Desafortunadamente, es difícil hallar un regista en Tigres, y a lo largo de los partidos puede llegar a pesar en caso de que los rivales sigan presionándote tan arriba. Y ojo a que digo presionar y no recuperar, porque pocas veces le quitaron la pelota a Tigres en presión, siempre que Leones tuvo el elemento fue por errores de servicio del equipo de Ferretti.

Cuando Guido dejó la zona de líbero, pasó a ser un trequartista/interior y Tigres tuvo mucho mejor colocación en la cancha por zona, las distancias adecuadas y las basculaciones correctas casi siempre. La tenencia del elemento generó profundidad con y sin pelota, y todo por el cambio de posición de un jugador a su lugar de siempre.