Guerrón ‘pateó’ a los Diablos

Maestro Guerrón… Es verdad, el gol del triunfo lo hizo el “Enano” Damián Álvarez, pero el héroe de esta última jornada en el Volcán fue Joffré Guerrón. El ecuatoriano fue fiel reflejo de lo que debe ser un tigre en la cancha, Encaró en todo momento, burló rivales como quiso, aguantó faltas, peleó todos los balones hasta el final y fue una inspiración para el resto de sus compañeros.

Tigres sacó el triunfo de último minuto, como lo hacen los grandes, que nunca se rinden, atrás quedó la hegemonía toluqueña y su mote de Diablos que parecía espantar a los felinos… El sábado sacaron al campo crucifijos y agua bendita para exorcizar a sus demonios y les funcionó.

Los de San Nicolás no sólo salieron del campo con los tres puntos, amarraron el subliderato general y su boleto a la Copa Libertadores, y ahora se medirán ante otro equipo que trae malos recuerdos, el Pachuca, pero con la ventaja de ser apoyados en el Volcán en el duelo de vuelta.

Joffré abrió el marcador a los 20 minutos, en un complicado remate de cabeza en tiro de esquina, y desde ahí marcó la pauta de lo que tenía que hacerse. Corrió hasta el banderín llamando a todos sus compañeros para compartir el festejo, palmear constantemente el escudo y decirle a todo el Volcán que sentía muy hondo los colores amarillo y azul.

Como toda novela, las cosas no siempre fueron perfectas, 12 minutos después llegó Paulo Da Silva para aprovechar un remate a primer palo, a centro de un ex tigre, Lucas Lobos, para vencer a Nahuel Guzmán, dejando una sensación de inseguridad en el ambiente, pero los de Tuca Ferretti nunca bajaron los brazos.

Se vino un duelo reñido y peleado, digno de dos planteles que ya habían hecho méritos suficientes para aspirar a la Liguilla. Tigres buscó hacer daño en espacios largos, mientras que Toluca fue mucho más tranquilo a la hora de generar sus jugadas y acercarse al arco de Nahuel Guzmán.

La segunda mitad por momentos fue desesperante. Centro pasados, disparos tapados, jugadas no desarrolladas que parecían darle el mismo final de siempre. Fue entonces que sucedió lo que todo el Volcán deseaba. Guerrón peleó el balón hasta línea de fondo, como lo hizo a lo largo de todo el partido, y mandó un centro retrasado, que llegó a los pies de Damián, quien se acomodó y disparó al arco para provocar el estallido de toda la tribuna.

El silbatazo final fue el chispazo que necesitaba todo el Volcán para expulsar toda la lava de pasión que estaba acumulada y  permitir que la esperanza de un título más invadiera a todos sus súbditos, que ahora no esperan menos de lo que mostró Guerrón en este partido… Un par bien puestos y entrega hasta el final.

Foto | Info 7 Deportes