Tigres UANL: El conde que rinde

Así como los grupos de aficiones tienen la necesidad de tener un ídolo en el club, ese jugador que sienta que los representa en la cancha por la calidad y carácter, también buscan un culpable para lo malo. Como todos los seres humanos, creemos y estamos seguros de que un problema de carácter colectivo, se debe a que alguien está haciendo algo malo, y en esta temporada le tocó a Guido Pizarro.

A Guido le recordamos en Lanús por una cosa: pases al hueco con una precisión total, le recordamos también teniendo mucha posición sin balón detrás del delantero e incluso como falso nueve, y de pronto siendo el pasador por naturaleza al nueve o a los volantes jugando como enganche, pero en Tigres tiene una posición donde se necesita más trabajo e inteligencia: el doble cinco.

La posición que Pizarro comparte con Arévalo, no es necesariamente un sinónimo de barrerse 40 veces y salir con la camisa rota y tres dientes menos, para la zona que el 19 trabaja hay que ser inteligente, saber cuándo ir, cuándo quedarse, cuándo darle profundidad al equipo con un pase, cuándo ir con el defensor e incluso saber cuándo meterse como tercer marcador central en el juego.

Con Lugo, Ledezma, Lagos en Lanús, Pizarro jugaba la mayor parte del partido en ¾ de cancha porque el equipo se lo permitía por el sistema de juego, aquí con Damián o Burbano, Guerrón, Lugo y Gómez es imposible que tenga posesión de pelota o física cerca del área, porque existiría un amontonamiento terrible que no serviría de nada.

El Conde es un jugador que, por naturaleza, no va a figurar en la zona del campo donde juega, y actualmente no está en el pico de su carrera, pero sin estarlo es un jugador que hace de buena forma su función dentro de la cancha, y es aquí donde hay que juzgarlo. A los jugadores hay que analizarlos en sus momentos de baja o media calidad, porque este nivel es el que muestran la mayor parte de su carrea, verlos en compilados de mejores momentos o goles es inútil, porque raramente pasará. En conclusión: lo que Pizarro da sin estar en su mejor nivel, es bastante eficiente para lo que Tigres pretende. Si la afición quiere reprobar cada que este toca el balón, está en su derecho, pero si la afición misma quiere que Pizarro juegue a lo que jugada Ancelotti con Sacchi, ve el fútbol de espaldas.

Foto | Futbol Total