Tigres UANL: Anulación de posibilidades

La búsqueda del bicampeonato de Copa para Tigres terminó este miércoles en el partido por las semifinales frente a Santos. El equipo dirigido por Ricardo Ferretti tuvo un comienzo avasallador en el marcador. A los primeros once minutos del partido, el cuadro felino ya estaba arriba 2-0 en el marcador, con tantos de Damián Álvarez y auto-gol de Javier Orozco. Parecía un partido fácil para el cuadro universitario, pero las cosas cambiaron no en mucho tiempo.

Tigres mostraba un sólido trabajo táctico con los cuatro al fondo, dos escudos, dos volantes, un poste y un media punta con proyecciones laterales, mientras que Santos estaba siendo un equipo con desorden en medio campo y poco o nada en el ataque formado por Quintero, Rentería, Orozco y Escoboza. Fue hasta la salida de este último y el ingreso de Tavares que el cuadro lagunero comenzó a tener una gran variedad de opciones de pase en ¾, perdía la pelota cerca del área rival y, cuando pasaba esto, la única ilusión era recuperarla.

Los movimientos con y sin balón del jugador de Cabo Verde, las cortantes inyecciones de profundidad con Rentería y Quintero por los costados estaban siendo un claro ejemplo de cómo arreglar el partido perdiendo 2-0 para terminar ganando 2-4.

Hay que hablar del primer gol Santista; jugada donde involucran el centro desde el sector derecho (lado de Estrada), Nahuel se vuela y afortunadamente la zaga de Tigres saca. Ahora, el balón por sector izquierdo (zona de Torres), centro bien colocado, Tavares entra entre Juninho y Villa (en jugada normal, el 9 estaba defendiendo) y remata bastante solo, cosa extraña que pase con un defensa de esa categoría. Santos comenzaba a avisar del aprovechamiento de huecos en la mala coordinación defensiva que el mismo rival estaba provocando.

En los otros tres goles, podemos hablar con un común denominador: desorden. En el empate, Quintero tiene el esférico de frente al arco, hay seis jugadores defendiendo el paso del balón o del jugador. Estrada tiene en marca a Rentería, Tavares hace un movimiento hacia el costado derecho, contrario a donde Rentería tenía posibilidad de entrar. Darwin pone el pase al hueco, Estrada pierde la marca totalmente, Rentería larga al portero y define.

El 2-3 fue gol de media cancha. Si bien es verdad que el arquero está muy adelanto, es circunstancial. Viveza de Alanís, no hay más.

El cuarto tanto, también le podemos llamar viveza por parte de Quintero, que observa el movimiento hacia el área libre de marca de Orozco, con Juninho trotando tras él y cuatro jugadores de espaldas a la pelota en el cobro de tiro libre.

La capacidad de reacción felina se vio bien tapada por el gran orden táctico de Santos. Pese a meter a un jugador “gol” como Lugo y a quedarse ambos equipos con 10 hombres, Tigres no tenía por dónde intentar por las coberturas y marcaje zonal bien definido por Caixinha.

Ganaron el partido en la táctica, donde Tigres no pudo responder, y obviamente esto no es un reproche al entrenador o a cierto jugador que haya participado la noche del miércoles, considero que el menos culpable de esta eliminación es Ricardo Ferretti; colocó un cuadro adecuado y la idea funcionaba, y si bien es cierto que le dieron la vuelta al escenario, hay que decir una sola cosa: es el fútbol, caprichoso y Caixinha nos encontró los espacios.

Una eliminación siempre es dolorosa, sobre todo cuando es de un torneo importante como la Copa MX. Habrá que trabajar para corregir los errores, sobre todo mentales, que genera la comodidad del marcador a favor. Habrá que trabajar mucho más con Briseño para que la baja de Ayala no sea tan notoria, habrá que volver a intentar el próximo año.

Foto | Terra Deportes