Tigres UANL: Triunfo de buenas decisiones

El partido del pasado sábado jugado en el Estadio Universitario frente a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara, dejó cosas buenas, cosas interesantes y puntos en los cuáles reflexionar para lo que resta de la temporada, y quizá una liguilla.

Con un arranque de buen toque de pelota, Tigres parecía tener controlado poco a poco la posesión del elemento en las botas, las correcciones estaban siendo precisas y adecuadas en los momentos que tenía que ser, podemos hablar también de buenas transiciones durante los diferentes momentos del partido que iban dando ambos planteles, pero sobre todo podemos mencionar y aplaudir el buen orden táctico que tuvo el equipo.

El gol de Tigres cayó bastante rápido, teníamos 12 minutos en el cronómetro y tres jugadores fueron los elegidos para la generación y conclusión del gol: Guido Pizarro, Guerrón y Lugo, y cada uno hizo lo que tenía que hacer, cuando se tenía que hacer. Primero, el argentino Guido hizo un excelente cambio de frente que llega exacto, precioso, con buena fuerza y altura para que Guerrón sólo se preocupe por controlar el esférico, liberéndose de un mal pase que lo haga pensar en primero poner correctamente el balón y después idear qué hacer. En este caso, el ecuatoriano sólo tuvo que controlar y generar drible con la pelota pegada al pie. Una vez liberada la marca y la presión, suelta el elemento para que Gerardo Lugo terminara lo que bien empezó.

Al minuto 25 amonestan a Torres Nilo por una falta la cual dudo de su marcación correcta, pero la segunda, justo dos minutos después, totalmente fuera de lugar y con justa amonestación, deja con 10 hombres y 63 minutos por jugar. ¿Por qué Tigres no se cayó aquí?

La decisión de incluir a “Gringo” en el plantel titular por la baja de Damián y Burbano, fue lo mejor. Pese poder haber colocado ahí a Lugo desde el inicio y Ruben como media punta, Ferretti eligió la función más plurifuncional.

La expulsión dejó el hueco libre, no puedes quitar uno de los dos cincos porque rompes el equipo, no puedes quitar un volante porque se acabaría en su totalidad la especulación ofensiva, imposible cambiar a línea de tres porque el rival tenía dos delanteros, y hay que tener siempre una marca individual y los dos laterales para el 2 a 1. Lo más sensato, era dejar un punta, correr otro al costado y, el que estaba en el ala izquierda, retrasarlo a la zona defensiva izquierda.

En este caso, el equipo quedó abajo con Dueñas, Ayala, Juninho y Torres, en la zona de escudos Pizarro y Arévalo, por afuera estaban Guerrón y Lugo y quedó sólo en punta Villa. Movimientos sensatos, necesarios en el momento preciso sin tener que quemar tus cambios.

Al minuto 55, Tigres volvió a modificar con el ingreso de Rivas por Villa, que se cologó en la zona de lateral izquierdo, poniendo a Torres como volante, Lugo como volante por derecha y Guerrón como punta (esos últimos dos alternando posición).
Cuando el partido estaba bastante vertical en nuestra contra, ingresa Hérculez por Guerrón, que estaba ya prácticamente quemado, con lo que se buscaba tener un poco cubierto el balón en el terreno rival, actuar de recuperador nato en defensa y poste en ataque.
Por cansancio también, Lugo abandonó al 83 e ingresó Ruben, y aunque no existiera la circunstancia física, este cambio se tuvo que realizar para tener aún alguna oportunidad de velocidad vertical en ofensiva, también incomodar a la defensa rival, evitar una salida rápida.

Si bien es cierto que el equipo terminó volcado en el aparado defensivo, había poco que hacer con diez hombres y un Andrés Ríos que tenía sed de empate y un Isaac Romo buscando saciar el hambre con un remate de cabeza en el área chica.

Podemos decir que el equipo jugó bien cada momento del partido y cada circunstancia para que no se quebrara con diez o ser un rival a modo para los de Guadalajara. Buenas decisiones y buen desempeño de jugadores. Buen triunfo.

Foto | Mediotiempo