Tigres UANL: Cachetada de realidad

La noche de ayer Jaguares nos mostró el verdadero nivel de Tigres. El 5-1 de la semana pasada fue un espejismo, nuestro equipo es un equipo con idea, con un estilo definido, sí, pero no funciona, es obsoleto y Tuca Ferreti no tiene la capacidad de remediarlo.

Tigres tuvo una posesión de balón de 62%, demasiada diferencia sí, pero Jaguares tuvo más y mejores opciones de gol, más tiros a puerta y más inteligencia, Tigres se muere de nada, fue vergonzoso ver a un equipo que se muestra tan nefasto y Tuca no tiene la vergüenza suficiente para hacerse a un lado ni la directiva tiene los pantalones para tomar cartas en el asunto.

Y hablando de vergüenza, un aplauso para el profesionalismo, las ganas, el corazón de Nahuel Guzmán, es una lástima que sus compañeros sólo se dedicaron a verlo batirse y correr de área a área al final del partido, Ayala por ejemplo se vio ridículo y de los demás ni hablamos, se quedaron en media cancha mientras Jaguares tenía a CUATRO rematadores para firmar el segundo, decepcionante la falta de actitud, humillante la falta de amor a la camiseta, a la institución, a la afición que nunca los deja, señores jugadores, señor técnico de Tigres, si me están leyendo y no pueden solucionar el pésimo accionar del equipo, si no tienen el profesionalismo suficiente para “salir a morirse en la raya” o si simplemente no tienen la capacidad necesaria, por favor, mínimo ofrezcan una DISCULPA PÚBLICA y desengañen a tanta gente que esperamos siempre lo mejor de ustedes.

Hay tanto qué comentar, pero por lo pronto termino solamente señalando el “por qué” de la falta de gol esta noche, exceso absurdo de centros sin idea.

Tigres no tuvo penetración, Joffre primero no pudo y luego Tuca lo mandó al centro donde terminó por anularlo, seguramente Sergio Bueno se lo habrá agradecido; Damián no quiso, mandó cualquier cantidad de centros de calidad amateur que daban pena, Villa peleó, quiso, pero es difícil cuando sus compañeros normalmente le envían servicios con toda la desventaja posible, Lugo también fue anulado por el Tuca cuando lo mandó a la banda y ya ni mencionar cabe a Ramón García, quien entró con todas las ganas que le faltan a sus experimentados compañeros, pero no le pasaban el balón, Tigres olvidó su derecha, todo el partido cargaron el juego a la izquierda facilitando la labor defensiva del rival, como siempre.

Aquí se necesita cambiar la inercia decadente del equipo, como dijera el ilustrísimo Albert Einstein, “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.