Tigres UANL : Mis cinco pasos para aceptar la partida de Lobos

Por : Raymundo Lozano

Hola y bienvenidos a mi bitácora del día de ayer. A continuación quiero mostrarles la mezcla de sentimientos que viví mientras se llevaba a cabo el famoso Draft de jugadores, protagonizado este año por nuestro último gran ídolo, Lucas Lobos.

Lo de ayer fue un trago amargo para muchos aficionados, “El capi” ya no es sinónimo de Tigres y eso no es fácil de digerir. Y es por esto último que decidí compartir mis experiencias, esperando estas les ayuden a comprender más rápido, así como yo lo he hecho, que el tiempo de “Luquita” con el equipo debía terminar.

Sin más preámbulos, les dejó mis cinco etapas para dejar ir al argentino.

1.- Negación
Todos pasamos por esta etapa (algunos siguen en ella), y es que es obvio: Lucas Lobos no merecía salir de Tigres de esta forma. El dorsal 16 se echó al equipo al hombro durante tres años cuando las cosas andaban por los suelos. Se convirtió en capitán y referente. “No, no, no. Son rumores y nada más. Vas a ver que al final se queda” me decía a mí mismo mientras entonaba el famoso “ooh Lucas no se va, ooh ooh”.

Pasaban las horas y los rumores llegaban por todos lados, y con ellos la segunda etapa.

2.- Ira
“¡Qué? Lobos se va al León y llega Loboa?! Qué le pasa a la directiva? No nos pueden hacer esto, por Dios! Somos la mejor afición de México y así nos pagan? ¿Quién en su sano juicio piensa que ese es un intercambio justo?! Él siente la camiseta más que muchos de pantalón largo, ni siquiera debería estar transferible!”

Se desmiente lo de León y con esto se calmó mi enojo y me permití pasar a la siguiente etapa.

3.- Negociación
“La verdad es que Lobos sí disminuyó su nivel en este último año. ¡Pero no es el único del equipo que ha bajado su desempeño! Más de la mitad del equipo se ha visto irreconocible últimamente y no es justo que Lucas pague los platos rotos… ¿Por qué no le damos salida a otros como Danilo y a Lucas lo dejamos un año más? Igual y regresa a su nivel. Si no, pues le ofrecemos un puesto en la directiva y que cuelgue los botines en el volcán como merece”.

Llegó un momento en el día en que tuve que desconectarme del Draft por varias horas. Cuando regresé me enteré de la tragedia.

4.- Depresión
“Se va. Ya no hay más. No lo imagino vestido de diablo. ¿A quién vamos a traer para llenar ese hueco?”

No pasó mucho tiempo despuès de la tristeza para que me diera cuenta de que como Lobos han venido y se han ido varios. No es el primero ni será el último. Con la mente más fria llegué a la conclusión de que, aunque no era lo que muchos queríamos, tal vez, la salida de Lobos no es lo peor que le pudo pasar al equipo.

5.-Aceptación
Hay que darnos cuenta que Lobos no es cualquier jovencito. Entiendo que a sus, casi, 33 años tampoco es un vejestorio, pero aceptemos que, seguramente, su mejor futbol ya pasó, y para nuestra suerte, quedo impregnado en el cesped del Universitario.

La venta de Lobos es benefica para todas las partes, y esto no se da muy a menudo y menos en nuestro amado club.

Tigres terminó vendiendolo a un gran precio en donde, incluso, tuvo una ganancía de acuerdo a lo que pagó por él (por ahì se dice que llegó por 3.5 MDD y se fue por 5). Si se toma en cuenta que el equipo, además de la ganancía económinca, recibió seis años que de gran futbol, creo que no hay de otra mas que llamar a esto una operación exitosa.

Por otro lado, está el beneficio personal del jugador. Lucas probará otros aires, sin tanta presión, y esto le puede ayudar para dar un último levantón en su carrera, cosa que acá no creo que hubiera pasado, o al menos no se veía por dónde.

Está también el tan conocido tema de su familia y el hecho de que el Toluca le dio todas las ventajas para vivir cerca de la ciudad de México en donde puede tener acceso instalaciones médicas de gran calidad.

Recuerden, así una vez, se fue “El Diablo” y cuando no sabiamos quién iba a vacunar a los vecinos, llego Gaitan. Y cuando “El Divino” partió y nos preguntabamos quién nos iba a hacer campeones, llegó Lobos. Hoy es el turno del “Pelucas” de decir adios y por mi parte no queda más que esperar la visita de los diablos al Volcan para recibirlo como se merece.

Se aceptan mentadas de madre y comentarios vía Twitter en @ray_lozano.

Foto | Nueva Prensa