Tigres UANL: El reflejo de una temporada en 90 minutos

Nuestro equipo llegaba a este partido con las grandes expectativas de lograr ganar este partido para terminar de buena manera el torneo (faltante una jornada frente a Atlas) y buscar clasificar al torneo de liguilla como octavo lugar de la clasificación general. La alineación que presentó el cuadro auriazul, con la baja de Lucas Lobos por la acumulación de cinco tarjetas amarillas, fue la siguiente:

 ALINEACION TIGRES VS LEON

Sergio García continuó como portero titular del equipo. Carlos Salcido, el jugar más polivalente de Tigres, fungió como lateral derecho, Ayala y Juninho fueron los marcadores centrales encargados de dirigir el aparato defensivo, y el ex atlista Jorge Torres Nilo fue el que estuvo ocupando el carril izquierdo, después de pagar su partido de castigo por la acumulación de cinco tarjetas preventivas.

En el sistema de recuperación – creación, José Francisco Torres, el seleccionado norteamericano, fue un cinco acompañado por el jugador ex Lanús Guido Pizarro como generador y corrector. Por las alas estuvieron de inicio Burbano, ex esmeralda, por banda izquierda y Danilo Verón Barrios haciendo los recorridos por banda derecha.

Tras la baja de Lobos, Herrera estuvo acompañando a Pulido, como normalmente pasa en cada partido que el capitán ex Gimnasia es sustituido por el argentino recién llegado. Pulido, la sensación del momento y un jugador probable para jugar en Brasil, ocupó también la zona de punta felina.

El equipo dirigido por Gustavo Matosas fue totalmente alterno a lo que vimos durante gran parte de la temporada y que actualmente observamos en los partidos de Copa Libertadores, el técnico esmeralda aptó por darle toda la importancia al torneo continental y en la Liga MX colocó un cuadro alterno, el segundo equipo, para este y el siguiente partido. Los “panzas verdes” alinearon de la siguiente forma:

 ALINEACION LEON VS TIGRES

Martínez en la portería, un viejo conocido de la ciudad por su paso en Rayados. Delgado como lateral derecho, una posición que ya ha ocupado en otras ocasiones, González y Rafael Márquez fueron los marcadores centrales designados por Matosas para marcar y concluir las jugadas ofensivas felinas, el “Chema” Cárdenas fue el lateral izquierdo posicional.
Franco y Rocha estuvieron en el doble escudo verde. Por las bandas, Loboa y Castañeda fueron los encargados de volar. En la última línea, Sabah y Britos fueron los designados para terminar las jugadas de León.

En el partido, Tigres comenzó con la propuesta de ofender desde el principio, las jugas que comenzó a tener Burbano durante los primeros minutos, un recentro de Danilo que Pulido no aprovecha, fueron lo que nos dio a creer que el equipo de Ferretti sería una eminencia en el primer tiempo, pero todo cambió de rumbo cuando el equipo local comenzó a tener una gran actividad de generación, y, afortunadamente, no tanta definición precisa.

Sergio García estuvo recorriendo muy bien la portería, se posiciono bien, se mantuvo firme pese a las insistentes aproximaciones que tuvo el club local.

Jorge Torres Nilo estaba siendo el mejor jugador del partido, la buena manera que estaba teniendo para leer las jugadas, para anticiparse y para estar con una barrida y el pie estirado en el momento preciso, hacía recordar a Rafael Márquez en sus mejores épocas, pero nuestro elemento partiendo de la banda izquierda.

Para que estos dos jugadores sean los mejores de nuestro equipo para ahora, nos dice mucho de las deficiencias que estaba mostrando el plantel en la zona de escudos con Torres y Pizarro, porque ninguno de los dos estaba teniendo la atingencia de defender, de recuperar el balón que generaba León con Franco y Rocha en el mediocentro creativo para abrir el balón a su banda izquierda con Loboa, jugador que estaba fabricando las mejores oportunidades para León.

Para los 37´ minutos, Rafael Márquez pone un pase de 50 metros como los que le ponía a Eto´o en Barcelona, pero en esta ocasión llega Franco por el sector izquierdo del área para estirar el pie, buscar el recentro, pero termina metiéndose en forma de verdadero golazo para que Tigres estuviera desde la primera mitad abajo en el marcador, de forma muy merecida para el equipo León.

No podemos culpar a “Matute”, porque cuando observa las intenciones de Franco, el arquero va con Sabah o Britos esperando cubrir un remate que estos pudieran generar, pero todos, incluido el anotador, quedamos sorprendidos por la anotación.
Fue un gol de tres toques: de escudo a marcador y de marcador a escudo que termina marcando el gol. Juego de saltar líneas, juego de aprovechar las carencias defensivas de Tigres en el recorrido de acompañamiento con el jugador.

La falta de juego ofensivo de Tigres era notorio, tan notorio que muy pocas veces Pulido y Herrera tuvieron el balón en sus pies, el típico juego de Alan es “toco y me muevo”, pero en la primera parte no pudo ni tocar ni moverse por la presión alta que estaba proponiendo Tigres, por la misma desesperación, comenzó a estar un poco más atrás de su posición natural para buscar tener más balón, mientras que Emmanuel Herrera no tuvo ni siquiera posibilidades de tirarse un poco atrás, de buscar el extremo, porque no es elemento de esas características, la polivalencia ofensiva no es su mejor virtud.

Tigres tenía que cambiar ciertos pormenores en el descanso, empatar, hasta ahora, sería el máximo resultado que nuestro equipo podría rescatar en Guanajuato, los próximos 45´minutos Tigres se estaría jugando la temporada, pero si se perdía frente a León, si no se lograba el “milagro” no sería culpa de este encuentro, de los errores de los escudos, sino de la temporada que no se dio, que no se concretaron las jugadas de gol, a lo largo de las 15 jornadas anteriores a este partido.

Para al segunda mitad, la intensidad que seguía imponiendo era superior a lo hecho por Tigres en el campo, las intercepciones en los pases que quería poner de la zona de volantes o laterales hacia el centro del campo, era una oportunidad muy clara para que, de la zona de escudos, saliera el equipo hacia adelante con Britos o Sabah. Prueba de esto fue que, para los 48´minutos, apenas tres de haber comenzado el segundo tiempo, una jugada de paredes entre Sabah y Britos que rompe el aparato defensor felino, cae el segundo gol, donde Juninho tiene una gran parte de culpa por no cortar y parece que da el pase para Miguel.

Tigres estaba perdido en el campo, sin posición ni posesión, cero generación, cero coberturas correctas, nada de subida de laterales, poco juego que interesara y que superara la mitad de la cancha con peligro, con control de balón, Tigres estaba muriéndose en la cancha y sacando a flote todos los males que afectaron a de enero a abril y que, por circunstancias del fútbol, ahora nos tienen lejos de todo.

La mejor aproximación de Tigres fue a los 57´ minutos, en una contra de los nuestros, donde Herrera gana con velocidad, Burbano se trompica con el balón, no controla bien, le cierran y no puede más que perder el balón. Después de esto, Danilinho Verón y Burbano salieron para que ingresaran Lugo y Damián Álvarez.

Después de muchos momentos donde Tigres seguía sin demostrar idea, sin recuperar balónes, sin generar en medio campo, ni en bandas y absolutamente en ninguna zona, León vuelve a poner un pase buscando saltar líneas, Torres peina un balón, los defendores están demasiado atrás, Sabah recibe el balón, avanza, un compañero de él arrastra la marca, queda un mano a mano frente a Juninho, este no lo ataca de buena forma, lo pasa, enfrenta a Torres Nilo y termina definiendo hacia una zona donde era prácticamente imposible que llegara García.

Por una lesión en el partido, cuyo diagnóstico se dará luego, Herrera dejó el terreno de juego para que Pacheco ingresara, Torres Nilo salvaba a Tigres casi en la línea, Tigres seguía sin generar y así corrieron la mayoría de los minutos finales de nuestro equipo.

Tigres reflejó en este partido lo que hizo o dejó de hacer durante toda la temporada, es una pena que el club se quede fuera de la post-temporada y que el proyecto esté en un bache donde será difícil salir. Queda un partido en casa, habrá que jugar con el corazón y nada más por las ganas de jugar, ya sin oportunidades, ya sin chance de clasificar. Habrá que jugar, habrá que ganar y, en verano, habrá que cambiar.

Doto | Mediotiempo