Tigres UANL: Es mental

Buen día a la Mejor afición de México, este lunes les ofrezco un análisis un poco diferente respecto al partido que vivimos el sábado en el Nemesio Díez donde Tigres, a pesar de mostrarse superior durante todo el encuentro, pierde el partido en el último minuto y se aleja casi de manera definitiva de la opción de pelear por el título de este Clausura 2014.

Es cuestión mental, sí, pero no es un juicio al aire ni una suposición argumentosa, el problema de Tigres es una complicada situación mental que se ha desarrollado alrededor del ambiente de Ricardo Ferreti y la plantilla de jugadores, sin olvidar por supuesto, nuestra humilde aportación, la afición.

Yéndonos primero al partido, Tigres se planta sobre el terreno de juego con su formación habitual, dándole prioridad al volumen de juego, a la posesión del balón, a encerrar al rival en su cancha y a buscar insistentemente el arco sin caer en la desesperación, pero ojo, esto no funciona así, sí hay desesperación y eso queda lamentablemente demostrado en este partido en algunas jugadas clave, la más clara de ellas, la de Lucas Lobos, quien después de hacer una gran faena dentro del área, falla sólo frente a Talavera, falla lo más fácil, falla por temor a fallar, ese es un gran problema en Tigres, los jugadores tienen miedo de fallar y así lo demostró Lucas Lobos, pero también lo demuestra Danilo partido tras partido, Danilo ya no encara, no intenta, no burla, siempre pasa el balón, pero pasa también la responsabilidad, Danilo juega de poste por la banda en un hecho desastrosamente inservible, incluso Alan Pulido se comienza a contagiar, Pulido en este partido prácticamente no intentó meter algún gol, sólo pasa el balón, sí, tiene muy buenas aproximaciones, sí, se puede meter entre tres o cuatro rivales, pero al final termina sólo y ahogado en la jugada, Pulido no tiene con quien jugar.

A la defensiva el caso de Hugo Ayala es muy preocupante, Ayala se muestra desconcentrado, no se mete al juego, podrá hacer una gran cobertura, una gran barrida, algún cabezazo de peligro en el área contraria, sí, pero en cualquier momento pierde su marca, se desentiende de las coberturas y ni hablemos de sus intentos de salir jugando, donde comúnmente yerra cada intento de pase en media cancha, por otro lado Juninho, quien a mi juicio personal es el mejor jugador de todo Tigres, también ha sido afectado por este caos mental dentro del equipo, Juninho afloja en la marca, por ejemplo, en el gol de Velázquez, no va al choque, Juninho teme hacer alguna falta, no hay confianza.

Por supuesto no podemos dejar de señalar los puntos positivos, el equipo sigue jugando por nota en el volumen de juego, aunque sin peligro en el arco contrario, aún sin ser contundentes y con las terribles fallas defensivas, Tigres no pierde su mística, sin embargo no sirve de nada.

En el segundo gol de Toluca, al finalizar el encuentro, tenemos dos fallas terribles, en primer lugar Burbano no aprieta antes de que se envíe ese servicio tan bombeado al área y en segundo lugar Danilo no hace el esfuerzo suficiente por el balón pensando que éste saldría pero, ¡estamos hablando de fallas defensivas de los volantes ofensivos del equipo!, ellos, Burbano y Danilo, bajan a apoyar, son sólo eso, un apoyo, no es su responsabilidad absoluta cortar el avance ofensivo dentro del área, entonces nos preguntamos, ¿dónde estaban los defensas?, si Burbano baja a apoyar, Torres Nilo debió cerrarse y meterse al área a marcar, si Danilo baja a apoyar, Dueñas no debió perder su marca y Salcido no tenía por qué quedarse defendiendo la portería sobre la línea de gol, para eso está el Matute, Salcido debió buscar a quién marcar, vaya, son tantos errores en ese segundo gol que podríamos hacer un post sólo para describirlo y sin necesidad de mencionar el claro fuera de lugar que no marca el abanderado al momento del primer centro.

En todo este entorno de debilidad mental el equipo es muy frágil ante cualquier error, pero, del equipo tenemos que salvar a Matute, los goles que ha recibido en estos dos partidos no han sido, en absoluto, responsabilidad suya y Matute ha resuelto de gran manera todo lo que ha estado en sus posibilidades hacer; debemos rescatar al Gringo Torres, gran jugador, en gran nivel, con una mentalidad diferente, el Gringo no se agacha, el Gringo levanta la cabeza, intenta cambiar al equipo, busca por todos lados y se atreve a hacer la clase de goles que ha marcado últimamente en liga y copa, inexplicablemente Ferreti lo considera como una de las primeras opciones para salir de cambio y, sin temor a equivocarme, lo enviará a la banca tan pronto Estrada o Jiménez se recuperen, quitando a Salcido de la lateral derecha y regresándolo a la media cancha donde aún no se cansa de demostrar que es un jugador que ahí ya no sirve.

Darío Burbano es otro jugador que ha dado la cara, a media semana dio un partidazo en la copa y este sábado fue el hombre más peligroso e insistente de los felinos, desbordó cuanto quiso por izquierda, apoyó a Torres Nilo en defensa y hasta se metió al centro de la media cancha cuando Lobos o Pizarro no podían desequilibrar, lamentablemente también suele estar sólo, la formación de Tigres no permite que los atacantes se acompañen, el ataque de Tigres copa el área a lo ancho como si estuvieran defendiendo, facilitando la labor de las defensivas contrarias, ¿de qué sirve tener a jugadores tan veloces como Danilo, Pulido y Burbano si el sistema sólo les permite avanzar caminando?

Con todo esto y a pesar de todo Tigres no juega mal, insisto, todos vimos que el resultado fue injusto, incluso Cardozo y Velázquez declararon que Tigres fue mejor, en las tomas de televisión pudimos ver cómo tardo Cardozo en celebrar el segundo gol, incrédulo, sabiendo lo afortunados que fueron, a todas luces Tigres fue superior, pero nuestros jugadores salen derrotados desde el vestidor, entiendo que Tuca Ferreti no es porrista, pero todo buen entrenador, todo buen líder, debe saber levantar a su grupo y Tuca, o no puede o no quiere y cualquier opción que elijan está mal, Ferreti está mal, el equipo es totalmente su responsabilidad y ahora lo preocupante será enfrentar al Atlante.

Tigres no enfrentará al mismo equipo que recientemente goleó, Atlante saldrá a morirse en la raya, Atlante lucha por su permanencia en el futbol del máximo circuito y si hace semana y media fue capaz de vencer nada menos que al mismísimo Toluca, no podemos descartar que un equipo tan débil mentalmente como Tigres, le sirva de “escalón” a un equipo tan urgido como Atlante, en el futbol se demuestra en todo el mundo que puede más la mentalidad que el talento, en Tigres hay talento de sobra, pero la mentalidad es mediocre, aunque todo mundo salga a declarar que están metidos en el equipo, que mientras haya esperanzas ellos lucharán por salir adelante, aunque declaren lo que gusten, la verdad está en la cancha y en la cancha demuestran que ni ellos mismos se creen sus declaraciones, ojalá fuera cierto, ojalá hubiera en el equipo la humildad y la garra que requiere Tigres, pero en la cancha se demuestra su ausencia partido tras partido y esa mentalidad, vuelvo a lo mismo, es responsabilidad de Ferreti.

Los jugadores de más alta jerarquía juegan “cómodamente” sabiendo que Tuca no los sacará por más mal que anden, los jugadores suplentes se frustran, en Tigres la competencia es una mentira, ¿qué pensará Rivas al ver la displicencia con que juega Ayala?, ¿qué pasará por la cabeza de Pacheco al ver que Danilo no intenta hacer diferencia?, ¿cómo puede tomar Lugo su falta de juego ante el bajo nivel de Lobos?, ¿a qué creerá que vino Herrera?, ¿con qué cara nos dice Ferreti que sería un tonto si no metiera a los que están mejor?, ¡porque eso declaró hace algunas semanas!, en Tigres todos declaran lo que consideran conveniente, pero en Tigres no se declara la verdad, la verdad la vemos en la cancha.

“La valía de un gran líder es palpable en la fidelidad de sus aliados”

Imagen: mexico.blobic.com