Tigres UANL: Medios rotos

El mediocentro de Tigres está provocando muchas dudas entre el técnico Ricardo Ferretti y también entre los aficionados que miran el partido por televisión o acuden al estadio universitario. Las dudas nacen a partir de la poca generación de juego que se produce en la zona central del terreno de juego, la gran cantidad de pases que llega a dar de forma errada Carlos Salcido es de alarmarse. Por otro lado, Guido Pizarro es muy intermitente en su juego, porque da buenos pases, se gira bien, limpia la zona, y en otros momentos se ve fuera de tono, en otro mundo.

El argentino ex Lanús se distingue por la calidad y cantidad de servicios a profundidad que da durante un partido, la buena visión de juego le permite servir a jugadores como Alan Pulido dándole ventaja sobre el defensor que esté en turno de marcarle, también juega muy bien abriendo el campo, maneja el tiempo idea para que los laterales y volantes, según sea el rol, suban hasta una zona efectiva y con ventaja sobre el marcador para poder generar la jugada por fuera. Pero en otros momentos, como mencionaba, pareciera que lo de Salcido se le contagia, y también comienza a fallar y a dar poco o nada de lo recién comentado.

La cantidad de tiempo que los dos contenciones de Tigres se quedan estáticos, es proporcional a la mala calidad de juego del equipo.

La idea de jugar con dos contenciones radica en un “fútbol moderno” donde gana el que controle medio campo, pero donde tienes a un equipo bien balanceado en medio campo, se pierde juego defensivo por bandas, se rompe el esquema y mermas la calidad de Pizarro para tenerlo como corrector y no como distribuidor, hay que recuperar, pero con jugadores que sean de recuperación y, OJO, que tengan la calidad necesaria para eso.

Tigres está siendo un equipo que defiende en bloque, intenta recuperar y si llega a lograr su cometido, sale. En temporadas anteriores, el equipo de Ferretti con la misma defensa, a excepción de Jiménez por su actual lesión, defendía en medio campo con Viniegra – Salcido, o Toledo – Salcido, pero siempre había recuperación y pocos problemas para Hugo y Anselmo, y cuando llegaba el balón hasta la primera línea, los trabajos de manejar tiempos, de no entregar el perfil equivocado, de recorridos y demás, daban frutos que nos llevaron a ser de las mejores defensivas y ofensivas gracias al medio centro del equipo.

Los problemas existenciales de Ferretti surgen en el medio campo, porque es difícil volver a hallar una pareja como Viniegra – Salcido, donde ambos se hilvanen, donde ambos cedan el balón, que generen velocidad de juego con balón en los pies, porque no toda velocidad en el fútbol significa un quiebre, un sprint o ser volante y hacerle la pasada al lateral o viceversa, hay que jugar con balón en los pies desde el medio campo, para avanzar con el esférico y que el margen de error sea poco, acomodar la primera línea, sea de cuatro o sea de cinco, pero acomodarla.

Siempre será difícil para cualquier equipo del mundo emular los triángulos de Guardiola, y es difícil ver al Bayern Múnich ganar de visita 1-6 al Wolfsburgo con Lahm como el eje total de fútbol, tanto ofensivo, defensivo y de transición. Cambio de juego, y no me refiero a cambiar la banda, sino cambiar de un momento a otro la velocidad, que la inercia de la jugada te llegue al gol. Pero, en Tigres tenemos una calidad de fútbol donde el eje de fútbol es Lucas Lobos, pese al bajo nivel y nula idea y actual visión del campo, donde no puedes depender de Pizarro porque “Tuca” no confía en tener un solo contención, no sé si se sienta desnudo con un solo escudo, porque siempre que intenta cambiar, después de 60 minutos, vuelve a lo de siempre.

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