Tigres UANL: Sin oportunidad, sin gol

Jugado ya el clásico 102 entre Rayados y Tigres, se pueden quedar muchas dudas al aire, también se queda ahogado un grito de pasión porque para ninguno de los dos equipos cayó el gol. En el aire también están las oportunidades claras para anotar, que después de cinco jornadas intentando, siguen sin llegar con claridad.
Se intenta, cada día se mejora, pero no se puede seguir prolongando la sequía goleadora.

Para los minutos finales del partido, Jonathan Orozco tuvo muy buenas intervenciones que terminaron negándole el gol a Tigres que jamás se rindió, estuvo insistiendo siéndole infiel al estilo de Ferretti mareando poco la pelota y buscando algo de verticalidad, pero reivindicándose con el propio estilo cuando Danilo tenía continuas recuperaciones y recorridos hacia la zona baja derecha, como todo buen volante diestro de Ricardo.

Para el torneo pasado, justo después del clásico regiomontano ganado 3-1 en el Estadio Universitario, Tigres sumaba siete tantos a favor y cinco en contra. Seis goles más a favor que ahora y dos goles más en contra a comparación del torneo pasado en la misma fecha.
No es que se haya hecho bien la temporada pasada, sino “menos peor” que ahora. Pues durante las primeras cinco jornadas del A13 se habían perdido seis puntos, a comparación de los 13 perdidos durante este campeonato.

Volviendo al clásico número 100, hay que recordar el buen funcionamiento hecho en casa, pero no podemos olvidar el siguiente partido donde fuimos derrotados contundentemente frente a Santos en el Estadio Corona y se bajó el equipo de la cuna alta donde se le tenía  por haber ganado el clásico. Cosa que ni siquiera ha pasado durante esta temporada. Un empate amargo en pasión y rico de dudas.

El señor Mario Castillejos (@castillejos_m) mencionaba hace algunos días en su programa de radio “Fútbol con sentido” que la jugada de gol debe analizarse desde que comienzan los toques hasta que el jugador tira/remata, poco importa si el balón entra, lo desvía el guardameta o sale simplemente desviado. Y estoy de acuerdo, lo desafortunado es que en Tigres poco se puede analizar si no llegamos a gol.

Tres goles a media semana de Alan Pulido con la Selección Mexicana frente a su similar de Corea, una sola oportunidad de gol clara durante el partido frente a Rayados, donde le pega mal y termina yéndose en cámara lenta la pelota para terminar pegando en el palo diciéndole que no al equipo y a la afición. Difíciles momentos, definiciones que se han trabajado siempre pero que a un crack le falló.

Danilo Verón, Damián Álvarez, Edgar Pacheco y Darío Burbano son jugadores excelentes para practicar un fútbol por fuera, buscando el recorte y tiro o recorte y centro, pero siempre jugando por fuera, igual que la mayoría de los equipos mexicanos, pero la mayoría de los equipos de la liga local tienen delanteros probados para ser referentes por zonas altas del ataque, a comparación de Tigres con Pulido.

Alan es un jugador que se le da de gran forma el juego con los pies, comprado en cada gol que marca, y el único gol bueno que le recuerdo de cabeza es el 1-0 contra Rayados en el clásico 100, jornada cinco del A13, a centro de Jesús Dueñas. De ahí, los otros más menos 26 goles marcados con Tigres, han sido gracias a la gran técnica y definición que tiene en ambas piernas.

Las oportunidades de gol escasean y los estilos antiguos siguen siendo un común denominador, ¿una solución? Los que trabajan durante la semana, llámese técnico y entrenadores, deberán solucionar, accionar y dar resultados para que se comience a sumar de a tres, o que al menos se empiece a sumar.

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