Tigres UANL: En el hoyo

Noche de terror para los Tigres de Ricardo Ferretti. Una noche para el olvido que sabe a fracaso tempranero, apenas la jornada 3 del Clausura 2014 y no se ve por donde ni como se vaya a recuperar el rumbo para este equipo.

El partido comenzó con un buen ritmo en medio campo, parecía que Tigres se lograba acoplar rápido en el campo y rápido se hizo notar. Apenas al minuto cuatro, Pulido tuvo la primera para Tigres en un centro que le sirve Danilo desde la banda derecha que el canterano no logra rematar adecuadamente.

Hasta ese momento, parecía que Tigres lograba tener algunos minutos de buen fútbol, cosa que no se había visto en 180 minutos previos ante América y Pachuca, y otros 90 a media semana frente al Atlético San Luis en la Copa Mx. Rápido en el partido Pizarro fue amonestado, y eso condicionó al jugador que dejó de apretar fuerte y comenzaron los problemas para Tigres.

Morelia fue aprovechando que Tigres dejó de tener la bola y rápidamente dio aviso con la velocidad de Riascos y Montero, utilizando la banda derecha y el centro del campo para llegar al área felina. Todavía Pulido tuvo al 26’ una chance de abrir el marcador, pero se llenó de balón en una jugada personal donde deja atrás la barrida de Baloy teniendo solo a Burbano por la izquierda, pero prefiere disparar cruzado y la oportunidad se pierde.

Después de varios partidos sin lucir, Lobos brilló por algunos momentos en el campo, acompañándose en varias ocasiones con Burbano, en una de ellas quedando frente al marco y sacando el disparo colocado, pero el arquero monarca salió en una buena noche y no dejó pasar nada debajo de los tres palos.

Tigres fue de más a menos en el partido, le cedió la iniciativa a un Morelia que con muy poco comenzó a ganar confianza en el terreno y esta se reflejó al 42’, en una jugada de Riascos que comienza en medio campo, abre a la banda para Salinas que saca centro preciso a donde Riascos cierra la pinza ganándole en la marca a Ayala y define cruzado para abrir el marcador.

La realidad es que Tigres tuvo 30 buenos minutos, los mejores del torneo, pero aun así sigue permitiendo goles sin que el contrario batalle mucho. En el segundo tiempo se avecinaba la tragedia. La primera modificación de Tigres fue Pizarro, el amonestado por Dueñas.

Apenas a los cinco minutos de la segunda mitad, en una falta en los linderos del área, nuevamente un error de Palos nos complica más el partido en un disparo a media altura pero no muy potente de Carlos Morales que era más que atajable, pero que Palos no pudo despejar.

Ahí apenas comenzaba la pésima noche de Tigres, ya que después el equipo se vino debajo de un momento a otro, el daño estaba hecho. Los problemas apenas comenzaban, ya que Ivan Estrada sufrió una fuerte lesión que lo marginó de continuar en el partido, por lo que tuvo que salir de cambio y en su lugar ingresó el “Gringo” Torres para ocupar la media cancha.

Tigres ya no tuvo la posesión del esférico, y cuando lograba hacerse de él nunca se pudo generar real peligro. Imprecisiones y falta de comunicación dejaron a Tigres mermado en su conexión entre medio campo y ataque.

La puñalada final vendría con la expulsión por doble amarilla para Juninho al 78’ y posteriormente expulsión directa de Burbano al 83’, ya no había nada que hacer. El marcador es engañoso para el pésimo planteamiento que le dio Tigres al encuentro. Cinco goles en contra en tres partidos, 270 minutos sin anotar gol, además de dos expulsados y un lesionado en un mismo partidos.

Las cosas no pintan bien y las alarmas están encendidas en el campamento felino. La continuidad de Ferretti está en duda, o al menos eso es lo que la gente piensa, algunos otros ya lo anhelan. La realidad es que Tigres ha caído muy bajo, está en un bache de donde parece no tener para cuando salir.