Tigres UANL: La poca calidad regiomontana

Nuevo León es un estado futbolero, donde se vive y se respira fútbol día a día desde la mañana en la radio, a las dos de la tarde en televisión y a las siete de la tarde cada sábado.

Los niños juegan en el potrero, como le dicen en Argentina. Entre tierra y palos de la portería oxidados porque no hay para el mantenimiento, los uniformes patrocinados por el papá del niño gordito, del portero, que es dueño de la carnicería del barrio. También se juega en San Pedro, donde hay pasto sintético, los uniformes son sublimados del equipo que quieras y gustes, local o europeo. Unos beben agua de una llave de la casa más cercana, otros beben bebidas rehidratantes de cuatro iones que paga el papá de algún niño de la zona Colorines. Pero, a final de cuentas, todos quieren meter gol. Es el fútbol.

Pese a ver todo el auge que tiene el fútbol en la juventud, ¿por qué Nuevo León no es una tierra que produzca tantos jugadores desde el portero hasta el puntero? Pasando por el líbero, el cinco y el pivote atrás del delantero. Claro, los hermanos Dos Santos que ahora juegan en España, pero acá nunca tuvieron actividad con los equipos locales, Espericueta es la gran sensación, el crack del INSUCO que viene desde abajo y que ha levantado la copa de su respectiva selección de categoría, pero ¿dónde quedaron todos los demás sueños?

En Argentina, por ejemplo, están los niños/jóvenes de Rosario, ahí nació Messi y jugó la leyenda el “Trinche” Carlovich.
Dicen Menotti, Pékerman y Valdano que Rosario es un lugar donde se divierte el jugador de fútbol, donde la gambeta es importante y estoy seguro que sin sonrisa no hay partido.

Por cualquier parte del Estado, hay academias de fútbol de Tigres, donde van los niños, juegan, se divierten y por cualquier motivo, no siguen. Y los que siguen, pocas veces llegan lejos. ¿Por qué pasa esto si somos una ciudad tan futbolera?

La solución más estúpida que da el periodismo para que los elementos mexicanos se hagan notar, es que bajen el número de plazas de extranjeros. Esto ¿para qué? Yo solo pienso en menos exigencia a los de fuerzas básicas y mucha menos competencia intera, y también recuerdo algo que menciona mucho Mario Castillejos y concuerdo con él: lo que hace que el joven mexicano no destaque, son los mismos mexicanos. Y nombres puedo darlos, hay desde Emmanuel Cerda que acaba de fichar con Dorados, está Isaac Romo, está Óscar Pérez, Esqueda y otros más que solo hacen un bulto y tapan jóvenes. Bornstein mismo, que no sé cómo sigue jugando fútbol si dicen que le va bien en el golf.

De vez en cuando, miro vídeos de las aficiones regiomontanas, miro tanta pasión, desplazamientos en masa. Recuerdo cuando un sujeto recibió a Tigres en el Aeropuerto después de un partido contra Cruz Azul. Le gritó a todos, le quitó los audífonos a Guillermo Marino y fue cuando empecé a darme cuenta que en Nuevo León exigimos porque “somos la mejor afición”, no porque el equipo tenga las cualidades colectivas.
Otro ejemplo es el divorcio de gran parte de la afición de enfrente con su directiva y entrenador, por una derrota contra un equipo que también le ganó al campeón de Libertadores, por un mal funcionamiento con el técnico nuevo, creen que ya nada se puede hacer y empiezan a reventar y reventar solo porque el resultado no se da. ¿Cuál es la parte de “proyecto” que no entienden?
Cuando veo y recuerdo estas cosas, comprendo que en Nuevo León nos fascina el fútbol, pero no lo entendemos.

Aún no he viajado por todo el mundo conociendo estadios y aficiones, pero considero que todas las sedes donde se vive con pasión, llámese Sevilla en España, Rosario en Argentina, Porto Alegre en Brasil, gustan de que el equipo debute a jugadores de la ciudad, el caso lo tenemos acá con Espericueta. Y la afición hace su papel, pagan un boleto por ver un espectáculo, piden los artistas locales, pero en ninguna parte del abono o boleto dice que el triunfo está asegurado.

Marcelo Bielsa fue un jugador interesante en la B en sus épocas de futbolista, jugó menos de diez partidos con Newell´s en primera, se retiró pronto porque no sentía tener la calidad. Se acercó a un entrenador que dirigía allá en el cono sur, y como este estratega tampoco había tenido un gran papel como futbolista, Marcelo le preguntó que cómo había llegado a ser tan bueno y saber tanto del negocio de manejar los jugadores en el rectángulo verde. Le contestó que se consiguiera un grupo de niños, los pusiera en un equipo y creciera con ellos.
Bielsa dividió el mapa de Argentina en setenta partes y fue haciendo visorias en cada sección. De vez en cuando salían jugadores que le animaban el día, hablaba con sus padres e iban a Newell´s. Entre todo este escauteo, salió un tal Batistuta.

Yo soy una persona que apenas cursa preparatoria, tengo 17 años y por ende convivo con gente de mi edad, con personas que tienen calidad para jugar, pero estas mismas personas son los protagonistas de las fiestas de cada sábado, sé que la juventud es así, pero también sé que el fútbol no necesita gente así.
Pulido, el actual ídolo de la afición porque viene desde fuerzas básicas, fue exhibido en un vídeo donde está en estado de ebriedad con una dama de dudosa reputación, se le ve borracho, en pocas palabras. Es verdad, es su vida, son sus vacaciones y él decide qué hacer, nosotros no tenemos por qué opinar lo que haga o deje de hacer, él jamás planeó que le se grabara y que el vídeo se hiciera viral. Me contaba mi papá que a Barbadillo una vez lo sacaron de la delegación para que jugara un partido. El vídeo de Alan grabó y se hizo viral. Esa actitud es la misma que denotan los de mi edad, que yo considero perdidos por indisciplina y poco compromiso para el fútbol, y ni siquiera han llegado como Pulido hasta donde está.. Por eso de acá no salen jugadores.

Las indisciplinas, el poco compromiso, el estado ebrio que tienen desde los 14 años los jóvenes de ahora, los mismos que beben cuando miran a Tigres, son por los que de acá no sale nada. No digo que no se diviertan, pero existen las formas sanas de hacerlo.
Amigos cercanos me platican que recuerdan cuando Israel Jiménez iba a las fiestas acá por Hacienda Los Morales. No bebía y se iba temprano porque tenía entrenamiento por la mañana. La disciplina y la mente clara de futbolista lo llevó a ser campeón olímpico.

Sin duda en Nuevo León nos encanta llenar estadios, nos fascina jugar fútbol y exigir. Todos nos creemos futbolistas y técnicos, y pocos llegan a serlo. Muy futboleros, muy aficionados, pero nada producimos. Nos movemos en las tribunas, copamos canchas, pero de calidad no copamos las básicas. No hay talento, o al menos no tanto. Quizá deban cambiar la leche en polvo que se les da cuando bebés, quizá la televisión, inyectar en los vientres de las embarazadas algún gen maradoniano o algo que nos saque de la sequía de la nula producción de jugadores y la exagerada producción de aficionados modistas, que alientan con bombo y platillo, pero que del equipo no saben nada.

Los que nada más se juntaron en la plaza de la colonia donde van a ensayar los cantos de aliento, pero no entienden el sentimiento del fútbol, pero entienden y les fascina el de la murga. ¿Dónde está el fútbol y la afición regional?

FOTO | futbolsapiens.com

Comentarios

  1. Sergio Javier Estrada dice:

    Me gustó mucho el Post y tu manera de escribir Ed, especialmente para la edad que tienes, te felicito, pero lamento mucho que tienes mucha razón..!