Tigres UANL: La continuidad en el banquillo

Temporada tras temporada la directiva felina apuesta por Ricardo Ferretti para que siga comandando futbolísticamente el proyecto que se está manejando desde hace tres años.

Cuando un entrenador llega a un club, hay ciertos códigos de equipo/institución que deben respetarse, pero cuando llega el entrenador junto con los directivos, ¿quién pone los códigos?
Vivimos errados al pensar que un entrenador debe armar su equipo y que así, de sí o sí, debe funcionarle, salir campeón e igualar los seis títulos del Barça, aunque es acá imposible por nuestro mediocre sistema de competencia.
Los directores técnicos de los equipos tienen la misión de hacer funcionar la maquinaria que la directiva entrega para trabajar, añadiendo cierto engranaje a la máquina, engrasando algunas piezas para poder lograr dos productos: buen fútbol y campeonato.

¿Cuándo no hay continuidad en un proyecto? Cuando la gente presiona. En México y sobre todo en Nuevo León, la gente vivimos con la idea de que si llega un entrenador nuevo es para darle un giro total al equipo, hacerlo una réplica exacta del Ajax de Cruyff. Y si esto no pasa, hay que reventar porque, como tenemos la mejor afición del país, significa que a fuerza hay que campeonar, y no.
Afortunadamente, la directiva de Tigres junto a Cemex están sabiendo gestionar económicamente al equipo para que vaya creciendo, y luego bajó, luego volvió a crecer, salió campeón, han tenido tres temporadas de superlíder, en el torneo de liguilla las cosas no salen y ahí es donde empieza la crítica, donde empieza la guillotina de la afición a querer cortar cabezas, a arropar a Torres Nilo como si fuese Evra, a solapar a Ayala como si fuera Yepes y a idolatrar a Pulido porque “le está callando la boca a Tuca”

Darío Burbano y Guido Pizarro son jugadores modernos, dejando la idea vieja de que el volante debe centrar y centrar, y que el contención debe ser aguerrido como Gatusso y no limpio y técnico como İlkay Gündoğan del Borussia Dortmund.

El fichaje de Burbano es estupendo, porque Tigres no está siendo un proyecto nuevo que empiece a probar jugadores sudamericanos o que tenga la paciencia para buscar en el extranjero piezas imperativas de reforzar, se fichó a un elemento comprobado en México y que ya le rompió la cintura a varios laterales y marcadores centrales de México en primera y segunda división, y que te va a traer una gran competencia interna con Damián Álvarez.

Con Pizarro se hizo un fichaje de jugador moderno, de contención europeo, un jugador con ideas a futuro plasmadas dentro del campo, donde sabe que el contención de ahora no tiene que llegar duro, porque el fútbol se basa en el centro del campo y perderlo o tenerlo amonestado desde el minuto 15´es regalar el juego, sabe Guido que el balón debe pasar por sus pies y hay que distribuir el esférico para generar y para gestionar el juego colectivo.

Lo de Burbano es fácil de ver, juega acá. Lo de Guido no sé si Ferretti se detiene los domingos a ver el campeonato argentino o si lo recomendaron, pero creo que acertó.

Apoyo la continuidad de Ferretti porque sé que, aunque a muchos les agrade lo siguiente, no hay muchos técnicos como él. Si no es Ferretti, yo pongo al Loco Bielsa que no conoce a profundidad en fútbol mexicano de ahora. Ojo, no moderno, sino de ahora. Pongo a Lippi, que tampoco conoce el fútbol de acá, a Menotti que seguro está retirado y que sí conoce el balompié actual, pero difícil que venga. Traería de regreso a Pékerman después de la gran eliminatoria que tuvo con Colombia, pero ni loco lo sueltan los cafetaleros.

¿A quién puedes traer para suplir el hueco que tantos quieren que deje Ricardo? Porque de los que siempre rondan los equipos mexicanos, yo ya estoy harto. Con Tuca Tigres tiene una estabilidad y lo demuestra con fútbol, pero no con campeonatos y la gente anhela volver a la macroplaza para olvidarse de tanto odio al sistema de ahora, jerarquías por un rato y que otro sujeto se tatué a Tuca en la pantorrilla.

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