Tigres UANL: Triunfo táctico contra la rigidez

Por: Erick Jiménez

El partido de Tigres – América, de la primogénita jornada del presente torneo se llevó a cabo en un ambiente insospechado para los americanistas quienes cambiaron el partido precisamente por ausencias en su plantel en el inicio del torneo mientras que, ahora en Octubre, se encontraban aún más disminuidos por la sorprendente situación que vive la selección nacional.

América no cuenta con un plantel chico, para tener un equipo campeón se requiere cumplir con ciertas características y una de ellas es: tener buena banca. El tener una buena banca no solamente te brinda la oportunidad de hacer cambios que puedan revolucionar el equipo si no que también, a la hora de los entrenamientos, aumenta la calidad de tanto titulares como reservas al tener una competencia sana en los interescuadras. Poniendo como simple ejemplo: no es lo mismo para Chicharito entrenarse durante la semana contra Nemenja Vidic, que Aldo De Nigris contra Reynoso. América cuenta con un plantel vasto y a pesar de que no perdieron a los extranjeros, los jóvenes en defensa supieron hacer un buen trabajo al contener los embates de Tigres, porque sí, si los hubo y aún que muchos intenten atacar (como siempre) al técnico de Tigres con el adjetivo, defensivo, deberán sentirse equivocados al ver los números de Tigres. El equipo de Tigres logró 11 llegadas de peligro, de las cuales 5 terminaron llegando hasta el arco rival, a pesar de que solamente uno de los disparos culminó dentro de las redes. Así mismo, las llegadas no fueron producto de la casualidad, fueron producto del control de balón, ya que Tigres lo tuvo prácticamente todo el partido en un 65% de posesión contra 35% del contrario.

¿Defensivos? No, el Tigres de Tuca no es defensivo, ordenado si, y rígido, salvo algunas ocasiones, también. Ayer Tuca se atrevió a dejar un poco de lado su rigidez para darle otra cara al equipo. Por un momento, encontramos en el campo a Acosta, Lugo, Lucas Lobos, Alán Pulido, Danilinho y Guido Pizarro, seis jugadores de características ofensivas para solamente dejar a cuatro jugadores de campo de características defensivas, uno de ellos en la media cancha. Tuca se atrevió a olvidarse de la línea de 4, bajó a Salcido a la central para acompañar a Juninho y Hugo Ayala y, sabiendo que se jugaba la liguilla arriesgo más y vino el gol. Dos hombres por las bandas, Danilinho por derecha y Acosta por izquierda, recuperando Dueñas y tres hombres en trabajo de creación ofensiva, Pizarro, Lobos y Lugo, Lugo y Lobos, libres por toda la zona mostrando gran entendimiento.

Pulido tuvo, en el primer tiempo, más de una oportunidad para marcar, en una de ellas el travesaño se interpuso entre el balón y el grito de gol en el estadio. Siendo honestos, el “timing” del Tuca para hacer los cambios de estrategia, fue preciso al agotamiento y bajo rendimiento del equipo y el experimento, afortunadamente para Tigres, dio resultados.

Valdría la pena, por una vez por todas, analizar este tipo de cambios, analizar que se podría jugar con tres centrales, dos laterales, dos creativos, un sólo contención y dos delanteros. Al final de cuentas, el plantel es vasto y de esta manera por fin se podría jugar con todos los jugadores en la posición en que mejor juegan.