Tigres UANL: Juninho, entrega en la cancha

Anselmo Vendrechovsky Junior, mejor conocido como “Juninho”. Jugador de garra, calidad y entrega. Jugador que cumple los requisitos del famoso “perfil tigre”.

Anselmo es un jugador brasileño que llegó a Tigres en el apertura 2010, procedente del Suwon Samsung Bluewings de Corea del Sur, donde jugó 11 partidos y anotó tres goles. Llegó el mismo torneo que regresó Ricardo Ferretti a la institución felina.

Suma 10, 090 minutos jugados con Tigres, un total de 115 partidos disputados con la casaca felina.

A pesar de ser un defensa central, suma 13 goles con Tigres. En su llegada, apertura 2010, anotó tres goles, clausura 2011 hizo un gol, en el apertura 2011 también un gol, para el clausura 2012 anotó dos goles, en el apertura de este mismo año hizo tres. El torneo pasado logró dos goles y en lo que va a de este campeonato lleva dos.

Jugador constante, sigue un buen ritmo de fútbol y lo demuestra con resultados. Hace recorridos, se adelanta, tira el fuera de lugar, salta, barre, limpia, roba, quita. Distribuye, le distribuyen a él porque saben que tiene la visión de un líder de un hombres, un líder de equipo.

Defensa aguerrido, siempre decidido a ir por el balón. Jamás con la mala intención que tienen muchos defensores alrededor del mundo, esos que no le hacen caso a Maradona y sí manchan la pelota. Juninho no es de esos, sabe que el balón es su único destino. Claro, jamás puede irse sin pecar en el partido, en sus siete torneos suma 20 amarillas y solamente una roja, que fue en el clausura 2011. Es defensa, es limpio, pero no es perfecto.

Segundo capitán, solo por debajo del ídolo Lobos. Sabiendo manejar a los jugadores que tiene al lado, y dándose a entender para hacer una asociación con el mismo fin: ganar.

Un fierro en la pierna derecha, intimidando a la barrera y haciéndonos imaginar antes de que le pegue al tiro libre, el gol más potente y colocado posible. Muchas veces esto no pasa, pero siempre lo intenta, porque se tiene en sí mismo la confianza, porque si él no cree en lo que hace, ¿cómo haría que nosotros creamos en él?

Tenemos en la defensa central un ejemplo perfecto de que no se necesita ser un goleador de 15 goles por semestre, o ser el que más gambetas hace, el que más cinturas quiebra para ser un crack en la cancha. Porque crack es que el que hace lo que nadie se espera.

Juninho, calidad demostrada. Calidad constante y calidad que rinde.

Foto| mediotiempo