Tigres UANL: La voz del aficionado XI

En esta ocasión les presentamos el escrito de Daniel Hernández, aficionado de Tigres que nos contó como vivió el partido del sábado pasado en el Tec.

¿Estoy feliz? Claro que si, después de 4 años lo volvimos a ganar. Casi no recordaba lo bien que siente ganarle al equipo que más odio. Toda la semana tenía un presentimiento y hasta se lo dije a mamá: ” Mamá, mañana no te preocupes que lo ganamos” , y así fue. Creo que de los mejores clásicos que he ido en mi vida.

Con boleto de general en mano y muchos marinos y policías de la municipal alrededor, esperando más de 1 hora afuera de la puerta 18 de preferente para entrar a la cancha rentada. Fue hasta el minuto 20 del primer tiempo que entre por fin. “Viendo” el 1er tiempo desde un lugar nuevo que no se porque lo habilitaron, cerca de la nueva zona de discapacitados, siendo empujado por otros hinchas hermanos de Tigres, solo vi 10 minutos. Los últimos 10 del 1er tiempo me fui a recargar a una pared y solo me levantaba en puntillas cuando escuchaba alguna reacción de aliento positivo de algún hincha de Tiguere bien posicionado.

Medio tiempo y me fui al baño para ordenar un poco las ideas y además unas ganas que traía desde la previa. No la pensé dos veces y subí a la tribuna donde estaba la hinchada de la U de NL. Afortunadamente y como lo tenia pensado, encontré unas amistades y me puse con ellos, en el lugar más arriba de la tribuna, en el primer tablón si lo vez de arriba para abajo, al lado de un policía, y ahí todo lo vi mejor. Fui a comprarme dos cervezas y me tope con raza amiga, esa gente que aunque no conoces del todo bien y no frecuentas mucho, los conoces porque nunca fallan en el Tec.

Antes de comenzar el 2ndo tiempo, recuerdo ver a Pulido calentando y comenté en voz alta, para que me escucharan los demás hermanos auriazules: “va de cambio Pulido”. De esas veces que tienes un presentimiento y se lo dije a una amiga que estaba cerca: “Pulido mete el del gane, de mi te acuerdas”. Empezando el 2ndo tiempo, cantando la de: “Señores soy de Tigueres, soy de la banda de San Nicolás”, lo cual me hace orgulloso de vivir en San Nicolás de los Garza, y poco a poco vi como el equipo se hizo dueño y amo del juego.

El momento del gol, como todos, no lo olvido nunca más. Lobos con el balón, pase a Toledo y centro, Pulido barrido enfrente de aquel que siempre se ha burlado de nosotros y la suerte le jugó muchas veces, hasta el sábado. En ese momento recordé los 4 años que teníamos sin ganar y los 4 juegos que teníamos sin marcar un gol, todo al mismo tiempo pasaba por mi mente. Lo grité con tooooooooda mi garganta, que todavía la siguen buscando en el estadio, abrazando, como siempre, a raza que no conozco, haciendo la avalancha que nadie hizo, gritando como loco y viendo puntos negros en mis ojos después de gritar el gol.

Los últimos minutos de nerviosismo total, pero controlados al estilo Tuca ,como siempre, sacando el triunfo al estilo tigre, sufrido hasta sudar sangre, con el travesaño de Chupete en el ultimo minuto, y por fin, el silbatazo final de Chiquimarco.  La tribuna exploto, nosotros los de amarillo, lo festejamos y lo gritamos como hace mucho tiempo no. Todo era sonrisas, abrazos y alegría entre la banda de la U. Abrazos entre los amigos y desconocidos……… Simplemente la ¡ALEGRÍA DEL PUEBLO !

Un clásico más para mi historial, pero de los mejores vividos, festejando el triunfo de la U, hasta llorar de la alegría, por que pase lo que pase, aunque no califiquemos, esto me hace más feliz que muchas otras cosas que me puede dar la vida. Volví a recordar los buenos momentos cuando uno siente la satisfacción de ganar un clásico y darse cuenta que los jugadores tienen el compromiso con la gente.

Solo le doy Gracias a DIOS, por haberme dejado vivir otro triunfo en la cancha visitante, y claro, siempre teniendo presente en mi mente y mi corazón al hermano que me hizo de Tigres, el que me enseñó el aguante y lo que es sentir los colores de la UANL, los que tenemos tatuados en el corazón y en la piel.

Foto mediotiempo