Sé que este sitio es para comentar el fútbol, del funcionamiento de equipo, de algún jugador, técnico, directivo y demás. Pero hoy quiero comentar algo que la verdad es una lástima que siga pasando no solo en nuestro país, sino también en todo el mundo. Lo que pasó el sábado en León es una verdadera vergüenza y lo peor del caso es que nuestra Liga MX no toma cartas importantes en el asunto.
No había visto lo que sucedió el sábado pasado en la cancha del Nou Camp hasta ayer en unas imágenes que transmitió el programa FUTBOL PICANTE que conduce José Ramón Fernández. Se mostraron las “salvajadas“ que hicieron los elementos policiacos contra la barra de porristas que hicieron el viaje al Bajío, atropellando sus derechos queriéndolos sacar 15 minutos antes y que al negarse fueron objeto de agresiones verbales y físicas de parte de estos “policías”. Lo pongo entre comillas porque un policía está para proteger y servir al ciudadano, no para actuar como vil cavernícola.
Viendo el video observé como una persona de la porra de Tigres fue bajado desde la parta alta de la tribuna entre tres granaderos lo separaron del grupo mientras los demás eran desalojados y ya cuando estaban solos lo obligan a arrodillarse y el seguidor de Tigres como se niega le pegan una patada en la tibia para obligarlo a agacharse y esposarlo como si fuera, perdonen la expresión, un “animalito salvaje”. Después ´vi las fotos del periódico AM de León ya fuera del estadio donde los “policías” con macana en mano aporrean a aficionados Tigres para tratar de controlarlos según ellos y lo peor fue cuando la alcaldesa de la ciudad de León, la señora o señorita Botello (la verdad es algo que no me importa) le preguntaron sobre el hecho y dijo que “la afición de Tigres no sabe perder”. No sabía si reír o llorar con ese tipo de declaraciones.
Hace unas semanas antes en el Pumas-América la porra de los universitarios “la Rebel” hacia ruidos simulando a un mono cada vez que Cristian Benítez tocaba el balón haciendo referencia de su color de piel en una clara muestra de racismo que también es una forma de violencia que en muchas ligas se castiga excepto en la nuestra.
Se dio a conocer un aviso de veto para la cancha de León por los incidentes que hubieron con la porra de Tigres, y en la de Pumas ni se mencionó. Yo la verdad no sé donde quedo ese compromiso de los dirigentes de este proyecto llamada Liga MX que decían que acercarían a las familias que se habían alejado del futbol por la violencia y veo con mucha tristeza que esta se recrudece y como dijo ayer José Ramón en su programa: “se necesita una tragedia como la de Heysel para que se haga algo”. Si se quiere llegar a emular lo que hacen en países como Inglaterra que ya han erradicado la violencia casi por completo en sus estadios, la verdad este no es el camino.












