
Tigres perdió toda posibilidad de aspirar a una liguilla tras caer contra los Gallos Blancos de Querétaro que entraron en racha positiva y sacaron tres puntos de oro, ante un rival directo de descenso, y los auriazules tendremos que pensar solo en sumar lo más que se pueda y a partir de mañana, Santiago Martínez y Daniel Guzmán ya deben terminar de realizar las llamadas para traer esas dos piezas que faltan para que esta maquinaria dé otra cosa, sea más contundente, y sobre todo, más eficaz, constante.
Del partido se puede decir todo y nada, Tigres nuevamente se pone abajo en el marcador al 24′ con gol de Mauro Vila, la cosa es que ahora no hubo goles heroicos, ni “Kikines” Salvadores. No hubo, no resultó y un claro bajón de nivel de elementos claves termina por desmeritar el esfuerzo de los menos talentosos.
Lucas Lobos poco aparece en los últimos juegos, Gastón con Itamar no se entienden, y nuestra ofensiva depende de un llanero solitario como Batista, esperando y deseando que salga de vena. Y si no, pues un “Kikinazo“.
¿Nos falta intensidad? ¿trabajo? ¿piezas? ¿otra idea táctica? ¿liberar presión? Nadie lo sabemos, habrá que ver que sucede sin presión por una liguilla y con la consigna de sumar lo que se pueda para ver como se moverá el mercado invernal, y con ello, el fútbol de estufa que a muchos les gusta demasiado.
En fin, el equipo sigue mostrando carencias futbolísticas, carencias mentales, pero también carencias en el talento individual, con jugadores que sabemos que pueden dar más, como Lobos quien debiera ser otro tipo de factor por su calidad individual, como lo es Cabañas en América, Sinha en Toluca, Suazo con los de enfrente, Ludueña en Santos… pero el argentino ha venido a menos y son desconcertantes sus últimas actuaciones.
Quizás un cambio de posición u otro esquema nos pudiera ayudar a recuperar a algunos jugadores. En fin, queramos o no, esta eliminación prematura nos traerá la estufa aunque no sea momento. Y los rumores llegarán, y a ver como lo toman los jugadores. Especialmente los extranjeros, porque ya hoy en la mañana soltaron el nombre del Carlinhos. Nuevamente.
Esa historia, desgraciadamente, ya la conocemos. Lo malo es que Guzmán y Martínez no. Ojalá y hurguen en nuestro pasado inmediato.
Foto | JAM Media
