Vayamos por partes.

Lo de la pantalla es sensacional. Quien quiera mezclar eso con el fútbol-cancha,  comete un error monumental. La pantalla es una genialidad, los partidos en el Universitario han cambiado. El nuevo inquilino lució muy bien, una imagen muy nítida y se llevó la noche. A mi la pantallita, si me apantalló… gracias a quienes lo hicieron posible y felicidades para la comunidad tigre, esta es una cosa más a poner en la lista de cosas que nos enorgullecen de ser tigre y de vivir la experiencia única de ir a un juego en el Estadio Universitario.

Donde también hubo “apantalle”, fue en la cancha. Me apantallaron los Jaguares, y me apantalló la forma en que el equipo se cayó tras el primer gol.

Tomen mis siguientes impresiones con suma cautela y no al calor de los resultados. Veo a este equipo menos “potente” que el que traía José Luis Trejo. Y eso ya es decir mucho. Ya están hablando de que el sistema de Lapuente está muy visto, que ya lo tienen medido; creo que no va por ahí la cosa, creo que el equipo está corto y tenemos jugadores sobrevalorados por la ilusión de crecimiento que nos dio el torneo pasado.

No puedo concebir que ahora vengan a decir que el sistema de Lapuente está muy visto, porque también está muy visto el de Tuca, el de Arias, del de Tena, el de Herrera, el de Daniel Guzmán, y el de muchos entrenadores que llevan años ya en el fútbol mexicano. Así que no va por ahí.

Peor. Los que le lloran a Lucas Ayala, pareciera que el buen Lucas es el mesías y crack que habíamos esperado y que el equipo sin el se convirtió un desastre monumental y que todo esto solo mejorará cuando el ahora seleccionado mexicano regrese a los Tigres. Vil argumento sin bases. Lucas aporta, aporta bien y hasta ahí.

El problema lo veo que pasa por dos situaciones fundamentales: armado del equipo y ejecución en la cancha.

Muchos que les gusta criticar todo, salen ahora con justa razón y nos dirán: se los dije. Ante estas cosas no podemos decir mucho. Analicemos un poco: Teníamos a Javier Saavedra y Mario Ruíz, volante y laterales derecho. Traes a Diego Martínez y tienes tres para ese lado… se va Diego, sueltas a Saavedra y traes al Gringo, que está siendo un verdadero desastre, aunque no lo vi tan mal en este juego.

Posteriormente, la salida de Ayala. Está bien, en la Institución hay gente para responder: Sancho, Molina, Dueñas, pero podrías haber reforzado con otro elemento tuyo, que tenías en Tigres B (vuelvo a repetir) como Juan Montano. Estoy seguro que sería una buena adición por si tenías que modificar si la combinación Sancho-Molina o Sancho-Dueñas no te daba.

Siguen insistiendo en cargar a José Rivas en la banda. Su físico, su formación no fue hecha para ese lado. Le ganan la espalda, batalla para salir, si incorpora ya no regresa, y fue un carnaval lo que sucedió por los costados. Gringo y Rivas siempre fueron detrás del balón y el rival en su banda. Benítez alcanzó a cortar varias muy peligrosas.

Guillermo Marino. Caso ya finiquitado para mi. Si bien, muchos abogamos cuando terminó su primer torneo acá que se le diera una oportunidad más, después de todos los que han pasado ya es hora de que alguien decida que su posición puede ser suplantada el “Vaquero Galáctico” y nos daría lo mismo en la cancha. Marino es extranjero y no da nada, no es diferencia y le quita el lugar a Acuña o al mismo “Kikin” Fonseca que ayer ni a la banca fue “porque no era un partido para él“.

Lucas Lobos NO PESA, y no pesa porque sea mal jugador. Se nota que no tiene con quien jugar y por eso siempre se engolosina, hace la jugada de más e irremediablemente la pierde y se ve mal. Lucas Lobos tampoco puede hacer diferencia solo, eso ya está claro. Las comparaciones son odiosas, pero Gaitán en su mejor momento hacía diferencia por el mismo. Lucas Lobos requiere que corramos a Marino y llegue alguien de mayor construcción ofensiva y creatividad descomunales, así Lobos pasaría a ser lo que en su momento fueron Irenio y Sixto Peralta para Gaitán.

Bogado al frente solo es un desperdicio, se le nota desesperado por tocar el balón. Terminaremos regresándolo y con un paso sin pena ni gloria por acá, para volver a meter goles en Atlas. Ya lo ví. No se necesita ser genio para eso, pero con un petardo como Julio Aguilar, ya tienes una segunda plaza de extranjero totalmente quemada. Necesitamos otro “matón” alguien que sepas desde que lo contratas que el problema ya lo recibiste: un Cabañas, un Suazo, un Marioni, un Borgetti

Es más, se debió haber traído a otro delantero de ese corte, junto con Borgetti, porque también volteas a la banca y no hay soluciones.

Si no veamos la alineación del Clausura 2006 que usó en la Jornada 1, José Luis Trejo:

Edgar Hernández, Mario Méndez, Sindey Balderas, Hugo Sánchez, Omar Briseño, Jaime Lozano, John Restrepo, Luis Fernando Saritama, Sebastián González, Walter Gaitán y Rolando Zárate. Entraron de cambio: Emmanuel Cerda, Juan Montano y Enrique Escudero.

Ayer:

Oscar Pérez, José A. Castro, Hugo Sánchez, Pedro Benítez, José Rivas, Mario Ruiz, Antonio Sancho, Jesús Molina, Guillermo Marino, Lucas Lobos, Ariel Bogado. Entraron de cambio: Talavera, Francisco Acuña y Julio Aguilar.

¿qué equipo tenía más potencial según lo que representaban estos nombres en su momento?

Queda claro, que ya estamos sobre la marcha, con este plantel terminaremos el torneo. La única es encontrar una idea que los vuelva un bloque sólido y la bronca más fuerte la tendrá que resolver Bogado y Kikin, y tendremos que confiar en la cantera para sacar esto adelante. Busquemos volantes ofensivos en nuestras Básicas, harían más que Marino.

Foto | Club Tigres