Antes de comenzar con los temas referentes al próximo Clásico Regiomontano, me gustaría hacer uno de los últimos comentarios referentes al partido frente a Pumas del sábado pasado.
Esa noche, el delantero brasileño Itamar Batista demostró cómo debe canalizarse correctamente la presión y los abucheos del propio público. Quienes me leen saben cuál es mi postura referente a la forma en que considero se debe apoyar en el estadio, sin embargo, este sábado por primera vez agradecí que la gente haya abucheado a Itamar.
Resulta algo contradictorio que mantengo mi opinión respecto a la reventadera en el Universitario y considero que por vez primera fue de ayuda. Creo que la afición local se une más para abuchear a su propio equipo que al visitante. Y resulta hasta gracioso imaginarme la expresión de la gente que abucheaba con todo a Itamar después de que éste les respondiera con dos goles que salvaron a nuestro equipo de la derrota. Creo que por eso debemos esperar hasta el final para recriminar el desempeño o resultado del equipo.
Pero como ya mencioné, el sábado pasado agradecí que las cosas se hayan dado de esa forma, porque a leguas se notó en el brasileño que su orgullo fue tocado y que no terminaría el partido sin demostrarle a la gente que se equivocaba al abuchearlo casi en unanimidad completa.
Ese coraje, esa garra, esa actitud que demostró Itamar (aún sin estar al 100%) es la que esperamos que demuestren todos. Como dijo alguien anteriormente: “así sí da gusto que te callen“.
No soy de la creencia de que “hay que abuchearlos y reventarlos para que se pongan a jalar”, pero por lo menos el sábado le sirvió al brasileño. Espero que haya captado el mensaje, al parecer ya se dio cuenta que la paciencia de la gente pende de un hilo y a todo el plantel actual le descargarán su frustración de N años que lleva el club sin un título. Ojalá no sea necesario que Itamar tenga que reaccionar ante más abucheos, sino que esa capacidad que ya nos ha demostrado tener la mantenga durante cada partido.
Este equipo ha demostrado, tal vez a cuentagotas, que tienen calidad y capacidad para conseguir resultados, es necesario que despierten y no tengan que estar reaccionando a circunstancias adversas.
No es justo que se les reprochen errores del pasado, ni a los jugadores ni a la directiva. Sin embargo, ya saben en lo que están, ya saben a dónde vinieron a parar y el sábado el morenazo brasileño demostró cuál es la forma correcta de canalizar toda esa presión: calla los abucheos con resultados.
Nosotros podremos estar destripándonos para tener la razón sobre si los abucheos durante el partido son justos o no y demás, pero los jugadores son los que tienen el poder de apaciguar todo… Itamar el sábado ya les demostró cómo cambiar abucheos por aplausos, ojalá conserve la fórmula y el resto del equipo lo asimile.
Así de fácil…
Foto | Mediotiempo

Lo que yo no estoy de acuerdo, es que se diga que el equipo no tiene idea. Yo incluso creo que a veces Guzmán peca de terquedad en su idea, de siempre querer hacer lo mismo. Guzmán tiene clara su idea, solamente que no se está ejecutando de manera correcta. ¿Y de quién es la culpa? ¿Del técnico? ¿De los jugadores? ¿De la estrategia? La culpa es de todo el equipo, no sólo de un integrante. A veces vemos como jugadores pierden la marca en la defensa, o delanteros fallando goles, a veces vemos cambios incomprensibles y falta de variantes al frente. Cada quién tiene cierto peso dentro del equipo, y a lo mejor Guzmán no refleja bien su idea, o los jugadores no la entienden, o necesitan más trabajo; realmente no lo sé, no he ido a ningún entrenamiento.














